RESIDENCIAS DE BIZKAIA

ELA activará la vía institucional: están en juego derechos fundamentales de trabajadoras y residentes

ELA activará la vía institucional: están en juego derechos fundamentales de trabajadoras y residentes
ELA ha hecho públicas sus reivindicaciones para negociar el Convenio de Centros Residenciales y Viviendas Comunitarias de Bizkaia. Éstas fueron presentadas en la la segunda mesa de negociación que tuvo lugar el 4 de febrero, y que son fruto del diagnóstico previo realizado por el sindicato dentro de la campaña `Cuando cuidar enferma´; un estudio que ha puesto en relieve algo que las trabajadoras llevan años denunciando: las cargas de trabajo son excesivas y no hay suficiente personal, lo que está deteriorando gravemente la salud de la plantilla y la calidad de la atención que reciben las personas residentes.

De forma paralela a las negociaciones con la patronal, ELA anuncia que activará la vía institucional en los próximos meses. “Vamos a exigir a las instituciones que dejen de ser espectadoras porque sus decisiones están ligadas directamente  a la salud de las trabajadoras y a la dignidad de las personas residentes y porque cuando cuidar enferma, algo está fallando en el sistema.”, subrayan. 
Por ello, solicitará reuniones con Emakunde -porque este es un sector profundamente feminizado y la precariedad, la sobrecarga y la falta de medidas de conciliación afectan mayoritariamente a mujeres-; con Osalan -para abordar los riesgos laborales y psicosociales como lesiones, estrés, ansiedad y agotamiento emocional-; con el Ararteko -porque están en juego derechos fundamentales de las trabajadoras y de las personas residentes porque no se puede hablar de atención digna ni de derechos cuando no hay personal suficiente para garantizarla-. 
ELA también solicitará una reunión con las Juntas Generales y con la Diputación Foral de Bizkaia porque, subraya, la responsabilidad de esta situación no es solo de las empresas. No en vano, se trata de un sector financiado en gran parte con dinero público, donde las condiciones laborales dependen directamente  de los presupuestos y del modelo de cuidados que se decide desde las instituciones. Por ello, exigen a la Diputación que asuma su responsabilidad y avance hacia un modelo que garantice el empleo digno, personal suficiente y atención de calidad.
Éstas son las principales reivindicaciones de ELA en la mesa de negociación: 
Reducción de la jornada máxima anual: pasar de 35 a 32 horas semanales, asegurando un refuerzo de las plantillas para que  esta medida no suponga una reducción de la atención a las personas residentes. Menos horas de trabajo y más personal son la base de un trabajo seguro y de calidad.
Conversión de los contratos parciales en contratos a tiempo completo para mejorar el empleo y reforzar las plantillas.
Un mínimo de dos personas por planta en el turno de noche, con el objetivo de evitar que una sola trabajadora tenga que hacerse cargo de una planta entera. Esta situación supone cargas de trabajo excesivas y una exposición a riesgos para la salud y la seguridad de las trabajadoras y de las personas usuarias. 
Medidas específicas para las personas mayores de 55 años que llevan años soportando sobrecargas físicas. Como la reducción de la jornada máxima anual o exención del trabajo nocturno.
Contratos relevo con opción de trabajo acumulado como herramienta clave para proteger la salud de las trabajadoras en las últimas etapas de su vida laboral, reducir la sobrecarga física y asegurar el relevo generacional. 
En materia salarial: equiparación con el IFAS y mejoras en pluses de antiguedad, festivos, domingos y nocturnidad.  Mismo trabajo, mismas condiciones. 

Mejoras en licencias y permisos adaptadas a los nuevos modelos de familia, garantizando que no solo se protegen los vínculos tradicionales sino también las redes reales de cuidado y apoyo.
Reforzar la protección frente al despido.
Compromisos en materia de igualdad, euskera y transición ecosocial.