ELA considera inadmisible que el Ayuntamiento de Insausti haya prohibido las cenas solidarias
Cientos de personas (entre 300 y 350) han cenado durante los últimos 6 años gracias a estas personas voluntarias, todos los días del año y desde el consistorio no se ha actuado en estos 6 años. En los últimos años se ha agravado esta situación, la pobreza ha ido en aumento; la problemática de vivienda niega el acceso a miles de personas, sobre todo a personas migradas, mientras que el turismo sigue ganando espacio y cada vez hay más sinhogarismo en las calles de Donostia y de otros municipios de Euskal Herria.
ELA denuncia que “la inacción de estos últimos años, la falta de políticas de vivienda eficaces y la escasez de recursos para la integración social no sirve para terminar con la exclusión”; ya que Jon Insausti ha prohibido las cenas solidarias alegando problemas de convivencia, inseguridad y señalando que las cenas no son útiles para romper la situación de exclusión.
Además, ELA ve con especial preocupación que el alcalde de Donostia se haya alineado con el discurso de la extrema derecha y que vincule a la inmigración con conflictividad e inseguridad. Una vez más, a un problema de vulnerabilidad y exclusión social al que se le está dando una respuesta punitivista y policial.
Por todo ello, ELA pide al ejecutivo de Jon Insausti que dé marcha atrás en su decisión de prohibir las cenas solidarias. Asimismo, ELA recuerda que la pobreza no desaparece por sí sola y le insta a dar una solución inmediata a la vulnerabilidad que sufren los cientos de personas que acuden a las mismas; así como a destinar mayor presupuesto para terminar con la exclusión social.
Del mismo modo, ELA se solidariza con las decenas de personas voluntarias que han preparado cenas para personas en situación de vulnerabilidad, así como con todas las personas que durante años han acudido a las mismas.