ELA exige a Sidenor que garantice los puestos de trabajo y el futuro de las plantas
Ante la compra de Sidenor por parte de un grupo de directivos a la multinacional Gerdau, las instituciones vascas encabezadas por el Gobierno de Gasteiz mostratron una posición de absoluta satisfacción. Algunos sindicatos también se sumaron a la posición del Gobierno.
ELA acostumbra a analizar las actuaciones de las direcciones de empresa por sus hechos concretos. El paso de la multinacional Gerdau fue nefasto para la industria de Euskal Herria. Además de una política de relaciones laborales lamentable, se produjeron cierres de plantas (Legazpi, Elgeta) que han supuesto una pérdida muy importante para nuestro tejido industrial. La decisión de plantear un ERTE por parte de los nuevos responsables de Sidenor no corrige el rumbo establecido por los anteriores propietarios.
La nueva dirección, con el planteamiento del ERTE conocido ayer, genera una gran incertidumbre respecto del futuro de los puestos de trabajo en Sidenor. Con este ERTE la dirección quiere disfrutar de una flexibilidad total, con la capacidad de que cuando quiera pueda enviar al desempleo a los y las trabajadoras. Una vez más se quiere utilizar el dinero público (las prestaciones de desempleo) para financiar las cuentas de una empresa privada.
Realizar este planteamiento a las puertas de iniciar la negociación del acuerdo marco de Sidenor, es para ELA una decisión premeditada. Una vez más, continuando la cultura empresarial establecida por Gerdau, se quiere iniciar un proceso negociador en una coyuntura de chantaje. Los sucesivos recortes aceptadas por la mayoría sindical de Sidenor los últimos años, lejos de garantizar el futuro de las plantas, han alimentado una política empresarial por la que, extendiendo el miedo por el futuro del empleo, se consiguen empeorar sustancialmente las condiciones laborales.
ELA apuesta por un Sidenor donde se garanticen los puestos de trabajo, el futuro de las plantas y las condiciones laborales. Consideramos que la nueva dirección, en su primera decisión de calado, no garantiza ninguna de las premisas establecidas por ELA. Por ello, rechazamos de plano el ERTE, y además consideramos que puede ser el primer paso para comprometer el futuro de alguna de las plantas actuales.
Exigimos también al Gobierno vasco que explique a los y las trabajadoras de Sidenor en qué se basaba su tremenda satisfacción por la compra de directivos locales de la empresa. Para plantear un ERTE, empeorar condiciones laborales, no realizar inversiones o comprometer el futuro de algunas plantas la procedencia de la dirección es indiferente.