ELA insiste en que se necesita un proyecto industrial, no más despidos
ELA considera prioritario recordar que gran parte de la deuda del grupo proviene de 2008, cuando, con el objetivo de que los accionistas recibieran 170 millones de euros, la propia empresa se endeudó, comprometiendo su futuro industrial.
Los últimos años demuestran una pésima gestión, y la solución siempre parece ser la misma: recurrir a expedientes, precarizar las condiciones laborales y desprenderse de activos imprescindibles como las acerías de Trapaga o Amurrio. ELA no va a acompañar a la dirección de la empresa en el desmantelamiento del futuro industrial tanto de Amurrio, como de Trapaga. Vamos a oponernos a un expediente que supone despidos, que además sería un paso más para el fin de la empresa.
Es hora de que las instituciones, con el Gobierno Vasco a la cabeza, dejen de lado las declaraciones vacías, señale a los verdaderos culpables de la situación y concluya que generar más despidos y cerrar la acería de Amurrio es parte del problema y no de la solución.
ELA entiende que las reuniones del periodo de consultas del ERE están acreditando la falta de información por parte de la empresa y la nula justificación del expediente. Es hora de luchar por un plan industrial serio, veraz y dirigido por personas capaces.