Kortabarria presenta un libro sobre la historia de ELA entre los años 1976-2006
La trayectoria reciente de ELA ha desconcertado a más de uno: el sindicato que consideraban moderado y razonable ha pasado a sostener posiciones tenidas por extremas, la organización que se alineó con el estatuto ha roto con el marco establecido en la transición, la promotora de instituciones para el diálogo social las ha abandonado para saltar a las trincheras del contrapoder. La lógica interna de esta transformación es precisamente el hilo conductor del relato sobre la trayectoria del histórico sindicato en los treinta años transcurridos desde la salida de la clandestinidad.
El libro presta especial atención a las relaciones intersindicales –fundamentalmente las vicisitudes de la unidad de acción con LAB– y a la intervención del sindicato en la vida política vasca: relación con partidos y gobiernos, incidencia de ETA, el acto de Gernika, Lizarra-Garazi, Plan Ibarretxe, proceso de Loiola…
El autor, que ha vivido desde dentro los procesos que refiere, no esconde la parcialidad de su mirada, pero defiende la veracidad de un relato que apoya "sobre datos, textos y testimonios". El libro de German Kortabarria resulta imprescindible para entender la trayectoria de una organización tan presente como desconocida, y disponer de otra perspectiva sobre momentos importantes de nuestra vida política.
"El título de la versión española "No pudimos ser amables" -ha explicado Kortabarria- lo he tomado de un poema de Bertolt Brecht que sintetiza mi lectura de la trayectoria de ELA en el tiempo al que el libro se refiere: nosotros que éramos una organización de orden, llamada a ser pilar de la normalidad institucional vasca, "no pudimos amables" porque no nos lo permitió una realidad social y política que nos obligó a recorrer la senda de la moderación a la radicalidad, a la asunción del marco establecido en el posfranquismo a la denuncia de su fracaso, del empeño en la construcción de cauces institucionales para las relaciones laborales y las demandas sociales a la constatación de la inanidad y la renuncia a seguir participando en instancias de las que habíamos sido promotores. El libro es, en gran medida, la crónica- una crónica- y el de cargo de esta transición".