La plantilla se movilizará cada martes contra la política empresarial de generar miedo
Pese al aumento de los beneficios empresariales, la aprobación de una mayor retribución al accionista y la presentación del Plan Estratégico para los próximos 4 años (Iberdrola prevé aumentar el beneficio un 47% y la retribución al accionista un 65%), la empresa niega a la plantilla el acuerdo mínimo exigible para la firma de un convenio justo.
Desde que a finales de julio la empresa dio por terminada la negociación, la nueva dirección de Recursos Humanos ha emprendido una política que parece tener un objetivo claro: generar miedo para imponer sus decisiones. Entre otras maniobras, como cartas amenazantes por asistir a reuniones sindicales, Iberdrola está realizando despidos puntuales que lanzan un mensaje claro al conjunto de la plantilla.
Ello demuestra que la “garantía del puesto de trabajo” recogida en el convenio no sirve de nada si la Empresa no tiene voluntad real de aplicarla. Para rechazar esta política, denunciar la injusticia y demostrar que ningún compañero o compañera está solo, la plantilla se concentrará 15 minutos en la entrada de cada centro de trabajo todos los martes de octubre, de 8:30 a 8:45 h.
ELA-Iberdrola sigue apostando por la suma de los trabajadores y trabajadoras para conseguir el objetivo de unas condiciones dignas para la plantilla, mediante la lucha y la convocatoria de más días de huelga.