Sigue el expolio de los bienes públicos mientras se niegan los derechos sociales
Hay quienes se enriquecen gracias al expolio de los bienes públicos. Por un lado, se acaba de conocer la venta de Naturgás por cerca de 2.600 millones de euros. Por otro, ayer salió a bolsa la inmobiliaria Neinor Homes por 1.300 millones de euros, que en su primera hora de cotización ya había subido un 10%.
Ambas empresas tienen un origen público pero también comparten otras dos características: se trata de empresas que se dedican a necesidades básicas para la ciudadanía (energía y vivienda) y las dos fueron privatizadas y vendidas por precios muy inferiores a los que tienen actualmente.
En el primer caso, el Gobierno Vasco fusionó varias empresas públicas del sector energético para crear Naturgás, que tasó en una cantidad muy reducida a la hora de efectuar su privatización. Si bien se trata de una operación opaca y no exenta de polémica que inició en 2003 Josu Jon Imaz (actual consejero delegado de Repsol), sí se sabe que el Gobierno Vasco vendió en julio del año pasado el 5% que le quedaba de Naturgás por 33 millones de euros. Así, se valoró la empresa en su conjunto en unos 660 millones de euros a mediados de 2016. Sin embargo, se acaba de vender la totalidad de la empresa por 2.600 millones de euros, casi 2.000 millones de euros más.
En el segundo caso, fue Kutxabank quien vendió su sociedad inmobiliaria Neinor a un grupo inversor de EE.UU. El precio total fue de 930 millones de euros, y la venta se realizó hace apenas dos años. Ayer Neinor salió a bolsa por 1.300 millones de euros, y en su primera hora de cotización ya valía 1.430 millones. Es decir, 500 millones de euros más que el precio que puso Kutxabank.
Con estas dos operaciones, las arcas públicas vascas han perdido no solo la capacidad de decisión en políticas estratégicas o la oportunidad de obtener importantes recursos económicos, sino que se ha dejado en manos de especuladores la prestación de servicios esenciales para la ciudadanía y su calidad de vida.
Mientras tanto y a escasos metros de la Bolsa de Bilbao donde se celebró la salida a bolsa de Neinor, personas de diversos colectivos cumplían su sexto día en huelga de hambre reclamando que se anulen los recortes aplicados en materia de derechos sociales e insistiendo en llamar a la sociedad a acudir en masa a la manifestación que se celebrará este sábado día 1 de abril en Bilbao a las 17:30.
Los gobernantes dicen que no hay dinero para prestaciones sociales y que el fraude en los mismos es inmenso. La realidad es justo la contraria: dinero hay, pero se deja en manos de especuladores.