"Votar a ELA es el mejor instrumento para frenar la reforma laboral"
El 1 de septiembre comenzó el periodo concentrado de elecciones sindicales. Unos intensos meses de actividad sindical –se prolongará hasta el 31 de mayo del 2015– en los que se renovarán un total de 24.853 delegados/as en el conjunto de Hego Euskal Herria, lo que supone algo más del 50% del total. Txema Laiseka, responsable de elecciones sindicales, analiza cómo se presentan los próximos meses.
-Acaba de comenzar el periodo concentrado de elecciones sindicales. ¿Qué objetivos se marca ELA?
-Comenzamos este ciclo de elecciones sindicales con el 35,02% de representación en Hego Euskal Herria. Un dato que evidencia la importante implantación de nuestro sindicato en todo el territorio y en todos los sectores.
En la CAPV el objetivo es mantener y, si es posible, aumentar la representación sindical que tenemos en la actualidad. Personalmente le doy mucho valor al 39,61% de representatividad con la que partimos: significa que cuatro de cada diez delegados y delegadas son de ELA, en un escenario en el que competimos contra otros cuatro bloques importantes.
En Navarra nuestro objetivo debe ser crecer permanentemente. Partimos de una representación del 21,33% y creo que tenemos que ser ambiciosos. Es posible romper la barrera del 22%. Tenemos que tener esa meta, subir en representatividad y acercarnos lo más posible a ser la segunda fuerza.
En un sindicalismo a cinco –los cuatro con mayor representación (ELA, CCOO, LAB y UGT) y otro grupo importante compuesto por los sindicatos minoritarios–, mantenernos sería un buen dato.
-Llegamos a este nuevo periodo de elecciones sindicales en un contexto muy duro para las y los trabajadores de Euskal Herria.
-Vivimos un periodo de crisis que se ha aprovechado para realizar recortes brutales en derechos y condiciones laborales. Y la perspectiva es la de una continuación de las políticas neoliberales, que van a suponer profundizar en esos recortes.
Se han perdido miles y miles de empleos con respecto al anterior ciclo electoral, hecho que también tiene gran incidencia en las elecciones sindicales. En este sentido, conviene recordar que se eligen 1.145 delegados y delegadas menos que hace cuatro años –315, en Araba; 445, en Bizkaia; 172, en Gipuzkoa y 213, en Nafarroa– como consecuencia de la destrucción de empleo.
Estamos en una coyuntura donde las condiciones laborales se han precarizado como norma, tanto en el sector privado como en el público.
Pese a todas la adversidades, creo que somos el único sindicato que ha mantenido el tipo. Donde hemos podido hemos blindado a las y los trabajadores de la reforma laboral. Y donde no lo hemos conseguido, hemos luchado en defensa del empleo digno con todas nuestras fuerzas. Lo que está claro es que no hemos sido cómplices ni de la destrucción de empleo ni de la pérdida de derechos laborales.
En esta coyuntura tan adversa lo hemos dado todo. Incluso podría decir que en muchos ámbitos y sectores ELA es la única organización que está desarrollando una negociación colectiva que permita firmar convenios que mejoren las condiciones de vida de las y los trabajadores, desarrollando nuevas fórmulas como la búsqueda de nuevas patronales.
También llegamos en una fase de reformas en relación a la negociación colectiva. Esto ha supuesto un evidente cambio en el terreno de juego. Hemos pasado de una negociación colectiva de ámbito sectorial a una negociación colectiva de ámbito de empresa porque ése es el único ámbito en el que se garantizan los acuerdos conseguidos.
Nunca hemos renunciado, ni lo vamos a hacer, a los sectores, pero siempre partiendo de la realidad vigente que, en este caso, da prioridad a los convenios de empresa.
-Y ELA, como sindicato, ¿en qué momento llega?
-No podemos ocultar que estamos sufriendo un evidente hostigamiento por parte de instituciones, partidos políticos y el resto de sindicatos. Pretenden hacer creer al conjunto de la sociedad que ELA es casi-casi la culpable de todos los males que están pasando en el mundo laboral. Es inadmisible que los políticos que han decidido los recortes, en algunos casos con la connivencia de determinados sindicatos, nos acusen de nada.
En ELA vamos con la verdad por delante. Esa realidad nos gustará o no, pero hemos sido el único sindicato que advirtió qué iba a pasar y cuáles iban a ser las consecuencias de la reforma laboral y de negociación colectiva. No hemos engañado a nadie.
También hemos sido muy claros en cuanto a nuestra postura sobre este 'diálogo social' que plantean las instituciones. Y, precisamente, por ser claros y transparentes, muchos nos han señalado.
-En estas elecciones está más claro que nunca la importancia de que ELA tenga unos buenos resultados...
-Hace tiempo que la clase trabajadora tiene que elegir entre dos modelos sindicales, el que representa ELA, –sindicalismo independiente, reivindicativo y de contra-poder–, y el que representan los sindicatos de acompañamiento, sin independencia sindical y económica, lo que les hace ser esclavos del diálogo social y de la financiación pública. Lo que pasa es que en la actual coyuntura económica se profundiza todavía más la brecha entre ambos modelos sindicales.
Al fin y al cabo la independencia es la clave, lo que marca todo lo demás. Si tú eres independiente política y económicamente puedes tomar unas decisiones que, de otra manera, no puedes tomar. El gran valor que tiene ELA, –y el gran problema que tienen terceros con respecto a ELA–, es su independencia económica.
-Al grano. ¿Por qué hay que votar a ELA?
-Votar no es sólo elegir a un o una representante en nombre de ELA; es elegir una organización comprometida con la defensa real y colectiva de las y los trabajadores. Somos la única organización que puede ofrecer a las y los trabajadores la independencia de la que hemos hablado, la voluntad de defender realmente sus derechos y los instrumentos de lucha –organización, caja de resistencia, cuadros sindicales comprometidos...–. Es decir, ELA pone toda su estructura al servicio de la clase trabajadora, actuando como ariete de contención a las agresiones que sufrimos día a día.
Y desde esta perspectiva tenemos que analizar los profundos cambios organizativos que realizamos en julio del año pasado. ELA siempre ha adaptado su organización a las necesidades de la clase trabajadora. Nuestra decisión estructural y vital es estar al servicio de la gente, y para eso tenemos que estar bien organizados. Y, para ello necesitamos gente, pero gente comprometida. La lucha contra la precariedad, las injusticias, la discriminación por cualquier motivo –género, raza, sexualidad...– son valores que entran dentro de ser delegado o delegada de nuestro sindicato.
La figura del delegado/a es vital, es el instrumento que tenemos para organizar a la clase trabajadora. Siempre ha sido así, pero en la actual coyuntura cobra especial importancia.
-¿Por qué?
-Elegir un delegado/a es elegir tu medio para la defensa colectiva en la empresa. El objetivo debe ser llegar al mayor número de empresas para poder organizar y defender los derechos de la clase trabajadora. Claro que nos preocupa la representación que obtengamos en las elecciones sindicales, cuanto mayor sea mejor, eso es evidente. Pero tan importante es eso como el número de empresas al que llegamos, que es lo que al fin y al cabo nos va a permitir organizar a la clase trabajadora.
Cuantos más delegados/as tengamos, mejor. Cuanto más organizados estén, mejor. Y cuanto más se cumplan esas premisas, más se frenará la reforma laboral.
-Es decir, debemos hacer un esfuerzo para llegar al mayor número posible de empresas...
-Así es, tenemos que tener claro que el ámbito de la pequeña empresa va a ser cada vez más importante. Al tener prioridad aplicativa, como consecuencia de la reforma laboral y de negociación colectiva del Gobierno español, y ante la duda o posibilidad que no haya convenio sectorial, tener un delegado/a que sea el foco a donde el sindicato pueda llegar adquiere una relevancia todavía, si cabe, mayor.
Es imprescindible que en cada empresa, por pequeña que sea, haya un foco sindical en el cual pueda llegar ELA. Es un reto difícil y ambicioso, pero está claro que ése debe ser nuestro objetivo final, llegar a todas las empresas: cada empresa pequeña, un delegado/a de ELA y un convenio.
Tenemos que tener claro que es la pequeña empresa la que más va a necesitar tener un delegado y una organización sindical efectiva en el futuro. Y, precisamente, tener delegados/as en cada empresa es lo que nos va a permitir ser efectivos en la lucha sindical.
La reforma no la ha hecho ELA, la ha hecho el PP. Lo que pasa es que hemos sido el único sindicato que ha contado la verdad sobre este tema y los únicos que nos hemos puesto a trabajar para frenar la reforma allá donde se puede frenar.
-Mencionas la necesidad de llegar a todas las empresas. ELA está realizando un gran esfuerzo por llegar a todas las Pymes...
-No me cansaré de repetir la importancia que tienen las pequeñas y medianas empresas para ELA. La falta de capacidad organizativa de otros sindicatos que no atienden a la pequeña empresa no es aceptable para ELA. Es en la pequeña empresa donde más necesario es un sindicato y ELA está demostrando que podemos responder también en ese ámbito.
No nos podemos olvidar, ni por un momento, de la situación de desprotección en la que la reforma laboral y de la negociación colectiva ha dejado a los trabajadores/as de las pymes, fundamentalmente. Desde ELA queremos hacer un llamamiento a organizarse: que sepan que van a tener todo el apoyo del sindicato.
-¿Cómo ves los próximos meses?
-Aunque el periodo concentrado va de septiembre a mayo, el periodo de septiembre a diciembre es el más intenso, en el que mayor número de delegados/as se van a renovar. El proceso no ha hecho nada más que comenzar. Hasta ahora no son muchas las empresas en las que se hayan realizado elecciones, la mayoría pymes, es decir, empresas de menos de 50 trabajadores/as.
Según vayan pasando las semanas irá creciendo el número de delegados/as que se renuevan, por lo que habrá que esperar hasta realizar una fotografía más exacta del panorama sindical. Sin embargo, aunque todavía es pronto y hay que ser prudente, estoy convencido de que volveremos a revalidar nuestra mayoría, manteniendo las actuales cuotas de representación.