El techo de gasto PISA la educación
Al margen de estas valoraciones, desde ELA ya hemos apuntado en otras ocasiones que una herramienta impulsada por la OCDE no puede nunca ser inocua, debido a su sesgo economicista y neoliberal.
No obstante, parece que algo no anda bien en el sistema educativo. Tal vez las políticas neoliberales y cambios en el sistema educativo dirigidas a nutrir al capitalismo de lo que desea, si que hayan surtido efecto. Es decir, formar personas “competentes” en ciertas funciones concretas para convertirse en el capital humano que haga rodar los engranajes del sistema, pero con una manifiesta carencia de cultura general y de contenidos adquiridos.
De hecho resulta paradójico que fue precisamente la OCDE la que impulsó en su día, junto a otras organizaciones, el cambio de paradigma educativo, con el concepto acuñado como DeSeCo (Definition and Selection of Competencies) que define las competencias que creen, a su criterio, clave para la vida en sociedad. Se trata de enfocar la educación como instrumento de producción de personas funcionales para una sociedad eficaz. Es decir, lo que importa es el aporte que cada individuo hace para que la maquinaria social funcione, no el conocimiento, el enriquecimiento intelectual o la capacidad crítica de cada persona. Ahora en cambio es la herramienta de evaluación creada por la propia OCDE, PISA, la que alerta de que tal vez ese no era el enfoque adecuado. Recuerda en exceso al ejemplo de la inteligencia artificial, donde son las personas responsables de su creación las que ahora nos alertan de sus peligros. Cabriolas del capitalismo.
En Navarra el profesorado lleva señalando muchos años cuáles son las carencias de nuestro sistema. Deben reducirse ratios, hay que desburocratizar la acción docente, los medios humanos escasean en la atención a la diversidad (orientación, apoyo, pedagogía terapéutica, logopedas…), se debe valorar más la labor de las y los enseñantes (sueldo, prestigio social)... En definitiva, hay que invertir más y mejor. Se hacen necesarios más recursos humanos y menos pantallas o recursos digitales. La escuela no puede dar la espalda a la realidad tecnológica, pero cada vez son más las voces que alertan sobre el exceso de digitalización en las aulas, incluidas las que intentan descifrar los malos resultados de PISA. En cambio cada vez son más las y los docentes que denuncian la cantidad de este material que llega a los centros sin ser solicitado ni necesario, mientras claman por conseguir una profe a media jornada en 4º o dos tercios más de orientación.
Y en respuesta a esto, llega el techo de gasto para los presupuestos de 2027 en Navarra. Expansivos si, ampliados en todos los departamentos, también en Educación. Lo que ocurre es que si atendemos al dato de cuales son los que más se amplían, hay diez por delante del educativo y solo 3 por detrás. Esto denota la prioridad del ejecutivo a la hora de atender o responder a, por ejemplo, los resultados PISA. Cierto es que ahora es una herramienta que no sirve para evaluar un sistema educativo, será por eso. Lo cierto es que aún aumentando el 5,8% anunciado para educación, nunca se llegará al 5% del PIB asumido en el acuerdo programático de gobierno y mucho menos al 6%, que aconseja la UNESCO y que ELA pide como mínimo.
Todavía el anteproyecto de presupuestos no está del todo definido y pueden tomarse decisiones al respecto. El gobierno de Navarra debería darle dos vueltas a la realidad de nuestro sistema educativo e invertir lo necesario para dotarlo de los recursos necesarios y tomar las decisiones oportunas para gestionarlos. Escuchen al profesorado, hagan el favor. Ahora ha sido PISA, pero las y los docentes llevamos años alertando sobre esta situación. No duden de que si las cosas no cambian, volveremos a las movilizaciones, más pronto que tarde.