Encierros en los hospitales de Osakidetza

18/09/2014
Encierros en los hospitales de Osakidetza
Convocados por todos los sindicatos del sector de la sanidad pública -ELA entre ellos - , esta mañana se han llevado a cabo encierros en la mayoría de los hospitales para exigir el mantenimiento de la calidad del servicio de Osakidetza.

La Comunidad Autónoma Vasca destina 1.000 millones de euros menos a gasto sanitario en proporción a la riqueza generada que la media de la OCDE, una brecha que ha aumentado desde la puesta en práctica de las políticas de “austeridad”. Esta falta de financiación está ahogando a Osakidetza.

El deterioro en las condiciones de trabajo y, sobre todo, la destrucción de empleo realizada por la Dirección de Osakidetza durante los últimos 4 años han llevado a nuestro servicio de salud al límite, solo el sobreesfuerzo de la plantilla y la comprensión de las personas enfermas están evitando un conflicto de otro nivel.

No hay personal suficiente, el personal que todavía puede trabajar lo hace con cargas de trabajo insoportables y , además, debe observar cómo se le humilla reduciéndole el poder adquisitivo en un 17%, penalizando su derecho a enfermar, aumentando la jornada laboral, privatizando nuevos servicios, evitando sustituciones...

A ello debemos sumarle que Osakidetza no negocia ni realiza ninguna propuesta concreta, en la Mesa Sectorial del lunes nos insultó con una propuesta de OPE de 60 plazas y no dando respuesta al resto de nuestras reivindicaciones. Quien osa a criticar estas prácticas es tildado de alarmista o de entonar la canción del verano, frivolizando una situación muy dura, tanto para quienes están trabajando, como, sobre todo, para quienes han perdido el empleo y deben sufrir el empeoramiento de la calidad del servicio.

Este encierro es el preludio de nuevas movilizaciones a realizar por parte de la plantilla y, en general, la sociedad. Si Osakidetza no da pasos para modificar esta situación, creando y estabilizando el empleo, y abonando inmediatamente las últimas convocatorias de desarrollo profesional, nos vamos a ver abocados a un conflicto de gran envergadura. En manos de Osakidetza está modificar esta situación.