Pradales expulsa a ELA y regala su representación a CCOO y UGT
El Consejo de Relaciones Laborales (CRL) surge como un espacio de diálogo entre sindicatos y patronal. El objetivo del consejo era llegar a acuerdos entre las patronales y los sindicatos para regular las relaciones laborales en la CAPV. Para ELA, el CRL era una oportunidad para superar la legalidad española y llenar de contenido el marco vasco de relaciones laborales. En el consejo la patronal nombra 8 miembros y los sindicatos otros 8, de los cuales 3 corresponden a ELA en función de su representatividad, 2 a LAB, 2 a CCOO y 1 a UGT. Tras el robo cometido a ELA, CCOO tendrá 4 representantes, mientras que LAB y UGT tendrán 2 representantes cada uno.
ELA dejó de participar de forma normalizada en las reuniones del CRL en 2008 y es el único sindicato que ha tomado esta decisión. El entonces presidente del Consejo, Martin Auzmendi, ya había dicho que “el Consejo de Relaciones Laborales no tiene ninguna eficacia”. El consejo no ha servido entonces, ni después tampoco, para articular ningún acuerdo significativo entre sindicatos y patronales, sobre todo porque la patronal se ha negado a llegar a ningún acuerdo. El último acuerdo alcanzado en este ámbito es el de 1.999, el acuerdo interprofesional sobre limitación del uso de las horas extraordinarias.
El debate sobre el salario mínimo ha demostrado que la patronal no está dispuesta a llegar a acuerdos con los sindicatos, que el CRL no tiene ninguna influencia en la sociedad (como la Mesa de Diálogo Social) y que solo sirve para ofrecer financiación a los sindicatos y patronales que participan en él.
En el Boletín Oficial del País Vasco del 27 de mayo, Imanol Pradales firmó por primera vez desde su nombramiento como Lehendakari la sanción de ELA y el reparto de los tres representantes del sindicato mayoritario en la CAPV entre CCOO y UGT.. El Lehendakari Pradales ha castigado a ELA y el vicelehendakari a amenazado al sindicato, mientras que no ejercen presión alguna sobre la patronal por renunciar a su función de negociación colectiva. ELA exige a las instituciones que dejen de utilizar la participación institucional como herramienta para sancionar y aislar a los sindicatos combatientes y que hagan frente a la patronal para frenar la precarización de las condiciones laborales.