ELA se suma a las movilizaciones para denunciar la nueva ofensiva contra el euskera
Los exámenes de acceso a la universidad han demostrado claramente que las y los estudiantes del modelo A no tienen conocimientos suficientes de euskera al finalizar sus procesos de aprendizaje. Los malos resultados de parte del alumnado en los exámenes de euskera así lo han demostrado. ELA considera muy grave que los tribunales hayan anulado provisionalmente las pruebas de euskera en el acceso a la universidad, ya que con esta decisión se concluye que el conocimiento del euskera en la CAPV no tiene ningún valor y vulnera el derecho a la igualdad entre el alumnado.
ELA considera que la actitud del Departamento de Educación y de la Consejera de Educación también es muy grave. La Ley de Educación aprobada en 2023 decreta que todo el alumnado debería acreditar un nivel B2 de euskera y castellano al finalizar la enseñanza obligatoria. En general, sólo el alumnado del modelo D cumple el objetivo de la ley. La ley establecía que el Departamento de Educación debía poner en marcha una evaluación adecuada para poder acreditar el nivel B2 en las dos lenguas oficiales y que todos los centros debían desarrollar proyectos lingüísticos para llegar a ese objetivo. Pues bien, casi tres años después de la aprobación de la ley, el Departamento de Educación es insumiso a la ley también en materia lingüística, ya que no hace cumplir el objetivo marcado por la ley y no se ha desarrollado ningún proyecto lingüístico. ¿Acaso esos centros del modelo A que han tenido malos resultados tienen un proyecto lingüístico para garantizar un conocimiento adecuado del euskera?
Y además, al recibir los resultados de las pruebas universitarias, en lugar de reconocer el fracaso del modelo A y elaborar medidas para hacer cumplir su ley, ha imputado la responsabilidad de los resultado a los examinadores y examinadoras. El Departamento de Educación no cree en la ley aprobada por ellos mismos y ha decidido ser insumiso con el euskera, porque quiere dar por bueno que muchos alumnos y alumnas sean castellanohablantes monolingües al finalizar la enseñanza obligatoria y porque no quiere que eso tenga consecuencias en sus resultados académicos. Este Departamento de Educación no puede liderar la euskaldunización del alumnado y debería hacerse a un lado.
ELA denunció en 2023 que si se mantenían los modelos lingüísticos el sistema educativo solo garantizaría el conocimiento del castellano y por ello reivindicó un modelo de inmersión lingüística en euskera. Las pruebas de acceso a la universidad han demostrado que el sistema educativo actual es insuficiente y solo garantiza el conocimiento del castellano. Por lo tanto, hay que reivindicar de nuevo el modelo de inmersión en euskera.
Tanto los resultados como la actitud del Departamento de Educación y los tribunales hacen que el euskera sea una lengua de segunda y que las personas que quieren vivir en euskera sean ciudadanía de segunda. ELA considera que hay que hacer frente a la ofensiva política, mediática y judicial contra los derechos lingüísticos de las personas euskaldunes y, por ello, llama a sus militantes a movilizarse mañana a las 12 del mediodía en la EHU, en la Escuela de Ingeniería de Bilbao, en el Centro Carlos Santamaría de Donostia y en la Facultad de Letras de Gasteiz.