ELA se centrará en las subidas salariales y en la lucha sindical de los sectores públicos
ELA inicia el curso con un objetivo claro: lograr subidas salariales para hacer frente al incremento de la inflación y al empobrecimiento de la clase trabajadora. Para ello, defenderá subidas salariales por encima del IPC y no firmará convenios por debajo de esa referencia mínima.
El secretario general de ELA, Mitxel Lakuntza, se muestra especialmente preocupado por el encarecimiento de la vida y su efecto sobre la clase trabajadora. No en vano, la previsión realizada en agosto sitúa el IPC en un 4,3%, una cifra no alcanzada desde febrero de 2023.
Esto tendrá una repercusión directa en los precios de los alimentos, y por ende, en los ahorros de las personas más vulnerables que ya destinan gran parte de su renta a productos básicos. Un dato: el ticket de la compra se ha encarecido, de media, un 46% desde 2019; los salarios, en cambio, sólo han crecido un 20%.
Lo mismo sucede con la vivienda, que entre 2019 y 2026 se ha encarecido un 37,5% en la CAPV y un 47% en Navarra; mientras, el IPC sólo ha aumentado un 22%, según datos del INE. Además, en septiembre de 2026 el euribor se ha disparado, lo que supone entre 50 y 70 euros más de hipoteca al mes. Como resultado, la vivienda, la energía, y los alimentos son ya el 50% del gasto de las familias de Hego Euskal Herria.
Una reforma pro-patronal
Precisamente en este contexto de empobrecimiento, y con un reparto cada vez menos justo de la riqueza, Lakuntza considera “una frivolidad y un auténtico despropósito” la reforma fiscal que PNV y PSE han presentado. “Se trata, en lo fundamental, de la presentada por el PNV de Bizkaia”, afirma.
“Es una reforma diseñada para recoger las demandas de la patronal. Sólo busca implementar más medidas para que las empresas y los salarios más altos paguen aún menos”, asegura.
Esto ocurre, señala ELA, en un contexto en el que una parte importante de las empresas obtiene beneficios récord, incluso en plena guerra de Irán.
Ejemplo de ello son Iberdrola, quien en 2025 obtuvo un beneficio neto de 6.285 millones de euros (+12,0% respecto a 2024), o Kutxabank, con beneficios netos de 641 millones, un 19% más que el año anterior.
“Es la reforma que Garamendi y Confebask aplauden, es una reforma pro-patronal”, denuncia el secretario general de ELA.
Por ello, exige al resto de fuerzas políticas, especialmente a los partidos políticos de izquierda, que sean coherentes y que se opongan frontalmente a esta propuesta.
“Para favorecer los intereses particulares de unas cuantas empresas pretenden perjudicar al resto con una pérdida de recaudación y con situaciones de discriminación”.
El secretario general de ELA añade que utilizan la excusa del talento para que aquellos profesionales que vengan y se acojan a estas medidas se beneficien de medidas de exenciones de impuestos, creando trabajadores de primera y de segunda.
SMI, un objetivo prioritario
Otra de las estrategias de ELA para revertir el empobrecimiento es establecer un Salario Mínimo Interprofesional (SMI) de 1.600 euros en los convenios firmados por ELA. Además, ELA asegura que también continuará exigiendo que se fije políticamente un mínimo de 1.500 euros para el conjunto de los sectores, tal y como se pidió en la huelga general del pasado 17 de marzo.
Una reivindicación que compartió con los partidos EH Bildu, ERC y BNG, quienes se comprometieron a llevar el debate de la descentralización del SMI al Congreso de los Diputados.
ELA, junto a otros sindicatos, ha mantenido diferentes reuniones con el fin de lograr una mayoría parlamentaria que permita aprobar esta medida. Continuará trabajando e interpelando al conjunto de estos partidos.
“Todo el mundo sabe que por debajo de 1.500 euros es imposible vivir aquí”, asevera Amaia Muñoa.
Sector público: mayor conflictividad
ELA también tiene el foco puesto en el sector público, donde anticipa un incremento de la conflictividad. “El Gobierno sigue sin atender los problemas de fondo y sin incrementar la inversión. Sin mejorar las condiciones laborales no hay solución posible”, denuncia Lakuntza.
Así, ELA prevé movilizaciones contundentes para solucionar definitivamente los problemas estructurales que sufren, entre otras, las plantillas de Osakidetza, Educación, o los ayuntamientos. Ya trabaja junto a otros sindicatos para concretar un calendario de movilizaciones.
El lehendakari debe presionar a Confebask
De cara a la ronda de reuniones prevista por el lehendakari con los agentes sociales, ELA planteará al mismo la necesidad de cambiar la orientación de las políticas públicas. Además, le exigirá implicación para solucionar los conflictos abiertos en el sector público y le trasladará sus propuestas en vivienda, euskera o política industrial. Asimismo, volverá a interpelar al Lehendakari para que presione a Confebask a sentarse a negociar el SMI.
“La inacción en esta cuestión no es aceptable”, ha afirmado Amaia Muñoa, secretaria general adjunta del sindicato.
Por otro lado, ELA exigirá explícitamente que se retire la propuesta de Ley de Diálogo Social que anunció el Vice-Lehendakari Torres.
“La propuesta anunciada pretende castigar a ELA y LAB por no participar en estas mesas vacías de contenido y es un ataque a la representación mayoritaria elegida por las plantillas de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa”, afirma Muñoa.
Por ello, tacha la propuesta de “antisindical y antidemocrática”.
ELA recuerda que esa mesa, además de un problema de falta de contenidos, adolece también de un problema de legitimidad al conformarse con una representación que no llega siquiera al 30%.
Por el derecho a trabajar en euskera
Por otro lado, tal y como ya hizo en la Mesa del Metal de Bizkaia, ELA continuará dando pasos
efectivos para que el euskera este cada vez más presente en el mundo laboral. Así, continuará
impulsando iniciativas para que se tomen medidas que no vulneren los derechos lingüísticos, tanto en la CAV como en Navarra.
ELA va a continuar interpelando a los gobiernos de Gasteiz e Iruña para que asuman su responsabilidad, y a la patronal para que los centros de trabajo se pueda avanzar en la normalización del euskera.