ELA rechaza la convocatoria de referendum de los sindicatos corporativos de Policía Foral para votar una propuesta de modificación de la Ley actual que afecta tanto a Policía Foral como a la Local

21/12/2017
ELA considera paradójico que una modificación de Ley que debería estar consensuada por todas las partes afectadas se promueva solamente desde un sector de la Policía Foral.

La ley actual de Policías de Navarra afecta tanto a Policía Foral como a las Policías Locales, Agentes Municipales y Auxiliares de Navarra. Sin embargo, los sindicatos corporativos de Policía Foral (APF y SPF), plantean un referéndum para aprobar esta modificación sin contar con sus compañeros del resto de cuerpos policiales afectados. ELA rechaza la convocatoria de referendum de los sindicatos corporativos de Policía Foral para votar una propuesta de modificación de la Ley actual que afecta tanto a la Policía Foral como a la Policía Local. Considera paradójico que una modificación de Ley que debería estar consensuada por todos los afectados se promueva solamente desde un sector de la Policía Foral.

ELA considera que este referéndum propone apoyar un acuerdo deliberadamente impreciso para garantizar un respaldo a un cambio normativo incierto; además, carece de todas las garantías, vuelve a preguntar por algo ya rechazado previamente y se aprovecha de la amenaza de aplicación de unos recortes para coaccionar a la plantilla en favor de esta propuesta.

Esta Ley afecta directamente a la Policía Local y debería ser mejorada en ámbitos como los auxiliares de policía (figura muy controvertida y muy mal utilizada), agentes municipales (que sean tratados como Policías), disminución de las brechas salariales en distintos municipios, movilidad, ratios… En cambio, no se debate sobre el modelo policial en Navarra, arcaico e ineficaz. Sólo se debate la situación particular de algunos policías, lo cual provocará mayores rencillas entre los distintos cuerpos.

ELA propone una consulta abierta a todas las partes afectadas por esta Ley, que debe darse frente a un acuerdo completo y cerrado, nunca sujeto a la voluntad o “compromiso político” del mandatario de turno. Por eso ELA se opone a una votación en la que no se ha tenido en cuenta a todos los implicados y cuyas consecuencias pueden ser muy negativas para todos y todas.