ELA apoya a los prejubilados de ICF-Faurecia en su denuncia contra la empresa por discriminación
La sección sindical de ELA en Industrias Cousin Freres (ICF), empresa participada por las multinacionales Lear-Faurecia, se solidariza y apoya las acciones emprendidas por el colectivo de mayores de 55 años que denunció el acuerdo de cierre (marzo de 2015) por el que ICF se desmantela a 31 de diciembre de 2016.
Hoy 9 de octubre se inician los juicios con el fin de solicitar la nulidad de sus despidos por considerar que se fraguaron en una negociación colectiva en la que no estuvieron representados como colectivo, y en la que se produjo una clara discriminación por razón de la edad.
El colectivo de mayores de 55 años afectado por esta medida defiende que el criterio exigido por la empresa para la determinación de su salida es totalmente discriminatorio por haberse definido exclusivamente en función a la edad. Además, las condiciones que les han aplicado son mucho más perjudiciales que las que rigen para el resto de la plantilla, y, por si fuera poco, se ha vulnerado el derecho a la defensa que les corresponde.
De igual manera ELA denuncia la situación de abandono en la que se encuentran los trabajadores que en base al acuerdo del pasado marzo optaron por trasladarse a la planta de Faurecia en Tudela, porque aún hoy no se cumplen las condiciones que se pactaron y ello les está suponiendo un enorme perjuicio económico.
ELA exige que la dirección de ICF solucione de una vez por todas esta situación que persiste desde mayo, y que de una vez por todas cumpla con las condiciones que se acordaron con los trabajadores desplazados a Tudela.
Los trabajadores y trabajadoras de ICF no admitiremos que, después de haber estado más de un mes de huelga defendiendo el mantenimiento de la actividad en ICF, las multinacionales Faurecia y Lear se permitan encima el capricho de interpretar a su libre albedrío e incumplir los acuerdos alcanzados.