Las trabajadoras de limpieza de la Diputación de Gipuzkoa piden que se desbloquee la mesa de negociación
La Diputación Foral de Gipuzkoa instaló en Navidad un árbol simbólico para que la ciudadanía pudiera compartir sus deseos y deseos. Por aquel entonces, las trabajadoras que limpiaban los edificios de la Diputación ya trabajan en la negociación del nuevo convenio, pero el Gobierno no tenía ningún interés en mantener un diálogo real y fructífero. Tras más de veinte reuniones, siguen haciendo oídos sordos a las peticiones de la plantilla. Las patronales plantean la revisión del IPC, pero con un límite del 2%. La parte social no lo acepta porque el IPC es una línea roja.
El colectivo, que en 2022 hizo más de 50 días de huelga, reivindica no perder el poder adquisitivo en la negociación y señala directamente a la Diputación Foral de Gipuzkoa como responsable del bloqueo. Desde el inicio del conflicto, la Diputación ha tomado parte activa en la desactivación y obstaculizando del acuerdo. Jugando a dos bandas, por un lado poniendo vetos y exigencias en la negociación a las empresas y, por otro, negando la mayor a la parte social.
Por ello, las plantillas le han hecho saber a la Diputación Foral que esperan que cumpla los acuerdos alcanzados en la mesa negociadora y que retire el veto del tope en la recuperación. También han recordado que seguirán con las movilizaciones a favor de sus derechos.