El 27 de marzo un transportista falleció en un siniestro ocurrido en Albacete
El transportista trabajaba para la empresa alavesa Oñatrans. Según las primeras investigaciones, el transportista recibió la carga en la empresa ArcelorMittal de Olaberria y la trasladó a Toledo, de donde era natural el operario. Días más tarde, cuando transportaba esa misma carga en la zona de Albacete, el trabajador se sintió indispuesto en el camión, lo que le provocó el accidente, en el que falleció.
Está claro que las condiciones de trabajo que sufren los transportistas tienen un impacto directo en su salud: jornadas interminables, estrés en la carretera, ritmos de trabajo insoportables y un largo etcétera. Todos ellos condenan a los trabajadores a la precarización de sus condiciones de trabajo, incidiendo inevitablemente negativamente en su salud. La evolución del sector del transporte en los últimos años ha hecho que se den estas condiciones extremas.
Por todo ello, ELA reclama una intervención pública inmediata del sector, exigiendo a la administración a que adopte las medidas necesarias para acabar con estos abusos, mediante políticas públicas que pongan la seguridad y la salud de los trabajadores en el centro. Si no se toman medidas, la administración se convierte en cómplice necesario de la patronal en estos casos de fallecimientos en accidentes laborales y eso es muy grave en un Estado democrático.