La empresa rompe la posibilidad de un acuerdo y mantiene abierto el conflicto
Cuando parecía que, después de más de 170 días de huelga y de casi dos meses de negociaciones, el conflicto en Txinzer podía encaminarse hacia una solución, la dirección de la empresa ha decidido dar un paso atrás.
El 19 de junio, la empresa presentó una propuesta que resolvía el principal escollo que impedía alcanzar un acuerdo: garantizar que las personas trabajadoras que se encuentren en situación de incapacidad temporal percibieran la misma retribución que el resto de la plantilla. Ese era el requisito imprescindible para poner fin al conflicto que ha mantenido la huelga durante estos dos últimos meses.
A lo largo de esta semana ambas partes han intercambiado propuestas y correos electrónicos con el objetivo de cerrar, al menos, un preacuerdo en la reunión celebrada ayer, 25 de junio. Todo apuntaba a que era posible alcanzar un entendimiento.
Sin embargo, la dirección presentó un nuevo documento en el que había eliminado precisamente la cláusula que garantizaba ese derecho. Es decir, retiró de su propia propuesta el único elemento que permitía desbloquear el conflicto.
La empresa ya no garantiza que las personas trabajadoras que se encuentren en situación de incapacidad temporal perciban la misma retribución que el resto de la plantilla y deja ese cobro exclusivamente en manos de su propia voluntad, sin recoger ninguna garantía por escrito.
ELA denuncia que resulta inadmisible generar expectativas de acuerdo para, en el último momento, retirar el compromiso que permitía alcanzarlo.
El sindicato asegura que mientras la empresa no garantice ese derecho por escrito y con todas las garantías, el conflicto continuará abierto.