NUEVO ESTATUS

ELA reivindica reivindica la competencia íntegra de la Seguridad Social

16/01/2026
Más que transferencias para gestionar las decisiones que se adopten en España, lo imprescindible es la capacidad y la garantía de decidir aquí todas las políticas que influyen en la vida de las personas trabajadoras.

El Gobierno Vasco y el Gobierno español cerraron ayer un acuerdo para la transferencia de otras cinco competencias recogidas en el Estatuto de Gernika. Desde que esta ley se aprobase vía referendum en 1979 -hace ya casi 47 años- faltan aún 16 transferencias para completarla. El Estatuto de Gernika es, junto al estatuto de Navarra (LORAFNA), el único estatuto del estado que no se ha cumplido y que todavía no se han renovado. 

ELA considera que el único punto de partida honesto, y que resulta ineludible, es el reconocimiento de que la del autogobierno ha empeorado. A partir de 2010 se ha producido un proceso de recentralización, a través de distintas reformas y por decisiones del Tribunal Constitucional; normas fiscales, tasas de reposición, negativa a la negociación en el sector público...

Aunque el Gobierno Pradales, desde su reflexión y praxis política, trate de soslayar esa denuncia, hay que recordar que en varios documentos el propio Gobierno ha reconocido la existencia de una "erosión silenciosa".

El Gobierno de Lakua sigue jugando a la teatralización de las negociaciones, y tratando de vender como victorias logros que llegan tarde y de modo parcial. 

Ahora se destaca que de las cinco competencias transferidas tres están ligadas  a la Seguridad Social, pero una vez más lo que viene es mera capacidad de gestión, esto es, la posibilidad de funcionar como ventanilla de España. Pero lo que necesitamos aquí es la capacidad legislativa, no ventanillas para gestionar leyes decididas en Madrid. 

Euskal Herria necesita instrumentos para garantizar en su contexto socioeconómico la eficacia de los derechos laborales: herramientas legislativas para desarrollar políticas adaptadas a las necesidades de la clase trabajadora de aquí. Euskal Herria precisa de un marco propio de relaciones laborales y protección social para mejorar las condiciones de trabajo y de vida de las personas trabajadoras. Para ello es fundamental la competencia legislativa íntegra en materia laboral. Para ELA estos contenidos son imprescindibles en un hipotético acuerdo y negociación del nuevo estatus. 

La reacción política e institucional manifestada en estos pasados meses ante la ILP presentada por el movimiento de pensionistas de Euskal Herria para equiparar las pensiones mínimas al SMI, y la ILP sindical para fijar en Euskal Herria un salario mínimo de 1.500 euros, pone en duda la voluntad real de construir en Euskal Herria competencias para mejorar las condiciones de vida de la mayoría social, y la intención de confrontar con el Estado español para lograrlo. 

Las competencias para ir avanzando en soberanía e ir construyendo República Vasca, las competencias necesarias para llevar a cabo políticas en favor de las mayorías sociales, como la posibilidad de establecer aquí el salario mínimo, no se obtendrán en mesas negociadoras discretas entre partidos políticos. Las conseguiremos a través de la lucha democrática y construyendo soberanías. El nuevo estatus que necesitamos exige la activación social. La huelga general del 17 de marzo puede ser el primer paso en ese camino.