ELA denuncia la actitud de Kutxabank de realizar prejubilaciones de forma unilateral
Esta es la realidad. Kutxabank no quiere negociar, solo imponer. Su estrategia ha sido simple: presentaron en enero una inasumible plataforma de Convenio para afirmar a continuación que, como era evidente que la negociación del Convenio se iba a alargar, iban a sacar las prejubilaciones (que afectaban a un colectivo de 308 trabajadores y trabajadoras) fuera de dicha negociación para llevarlas a cabo en un proceso unilateral, del que ya anunciaron sería en peores condiciones que el anterior.
Con evidente cinismo, representantes de Kutxabank han llegado a afirmar que las prejubilaciones, al igual que la contratación, son concesiones a la plantilla porque tienen un coste económico.
Pero esta línea de empeoramiento continuado de condiciones no se circunscribe a cada proceso de prejubilaciones, sino que se extiende a los sucesivos Acuerdos Laborales y Convenios Colectivos, sustentándose en un modelo de relaciones laborales instalado en la más absoluta imposición.
Con este nuevo proceso de prejubilaciones y desde la fusión se habrán destruido 1.800 puestos de trabajo en el banco, frente a una contratación de 43 trabajadores con carácter indefinido. Y es que el banco ha optado por la contratación temporal. Precarización es el futuro laboral que ofrece Kutxabank a nuestros jóvenes.
ELA denuncia la dinámica por la que ha apostado Kutxabank, de progresiva degradación de las condiciones y derechos de la plantilla, así como el fraude de ley en que incurre en la contratación al cubrir puestos estructurales de necesidad permanente con empleo precario, impidiendo a nuestros jóvenes alcanzar la deseable estabilidad en el empleo.