La justicia declara nulo el despido colectivo de los y las 59 trabajadoras
El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) ha dado la razón al sindicato ELA y ha anulado el despido colectivo impulsado por la Fundación Bidaide, a la que pertenecía el colegio JM de Bilbao. La sentencia revoca el auto dictado con anterioridad por el Juzgado de lo Mercantil y resuelve que los despidos de 59 trabajadores y trabajadoras son nulos.
La sentencia pone de manifiesto que el proceso de despido de estas 59 personas ha sido opaco, de mala fe y no negociado. ELA ha denunciado desde el principio las actitudes irregulares e irresponsables del Gobierno Vasco y de las diferentes empresas que conforman un grupo empresarial junto con la fundación Bidaide. Por ejemplo, el opaco y mal gestionado intento de fusión que generó la inquietud de las familias, la desviación de matriculación del alumnado que condenó al cierre definitivo del centro o el intento de ocultar la existencia del grupo empresarial durante todo el proceso. “Todo con el beneplácito y la complicidad del Gobierno Vasco”, apostilla el sindicato.
Intentaron ocultar la existencia de un grupo de empresas
La sentencia dictamina que existía un grupo de empresas a efectos laborales. En concreto, concluye que la Fundación Bidaide y las dos congregaciones propietarias de los edificios de los dos colegios que la integraban, la congregación JM y la congregación de las hermanas de la caridad, forman parte de la misma estructura. Así, impone una responsabilidad solidaria a todos ellos. Una de las razones para considerar nulo el despido ha sido que han querido ocultar esta realidad, impidiendo así una negociación real.
La decisión de cerrar el colegio estaba tomada
La sentencia señala que la decisión de cerrar el centro escolar era anterior al inicio del periodo de negociación para evitar los despidos. De hecho, la plantilla y las familias fueron informadas del cierre y de los despidos un mes antes del inicio del periodo de negociación. Esto frustró las posibilidades de activar otras soluciones. La otra razón para considerar nulo el despido ha sido que el objetivo del proceso negociador debería ser negociar la posibilidad de evitar los despidos.
Para ELA, esta sentencia confirma lo que viene denunciando desde el principio: que Bidaide y la congregación vinculada han actuado de forma irregular, vulnerando los derechos de la plantilla. Y todo ello con el beneplácito y la colaboración del Gobierno Vasco.