Las carencias del sistema no se superarán con las recetas aplicadas hasta ahora
ELA convocó una concentración para este inicio de curso antes de conocer los resultados PISA. El sindicato lleva años denunciando las carencias de nuestro sistema educativo, haciendo propuestas y movilizándose por un sistema educativo propio con condiciones laborales adecuadas.
ELA hizo llegar al Departamento de Educación una recopilación de propuestas en la tramitación de la Ley de Educación 2023. La propuesta contemplaba la necesidad de construir un sistema educativo propio, público, no segregador y euskaldun. ELA planteaba, entre otras cosas, la superación de un sistema educativo dividido en tres redes, la implantación del modelo de inmersión lingüística en euskera, la necesidad de un uso responsable y soberano de las nuevas tecnologías en la educación o unas condiciones laborales adecuadas y la estabilidad de las plantillas. Los trabajadores vascos de la educación realizaron huelgas en el marco de estas reivindicaciones. Pero la ley educativa que finalmente fue aprobada en el Parlamento, y que contó con la aprobación de casi todos los partidos durante la tramitación, no incluyó los cambios de fondo propuestos por ELA.
2024-2025 fue un curso de huelgas en la educación pública de la CAV. ELA reivindicó medidas para mejorar las condiciones laborales de los y las trabajadoras de la educación pública mediante la renovación de los convenios congelados durante 15 años. En mayo de 2025 finalizaron las huelgas con la firma del acuerdo del profesorado. El acuerdo fue suscrito por el Gobierno y el resto de sindicatos. ELA no lo suscribió por falta de contenidos de calado reivindicados en las huelgas, como mejoras significativas de ratio o medidas para reducir la temporalidad y estabilizar las plantillas.
ELA viene denunciando en su estudio anual sobre presupuestos la insuficiente inversión que se destina a educación. En 2021 el Gobierno Vasco destinó a educación el 4,9% del PIB, en 2022 el 3,91%, en 2023 el 3,90% y en 2024 el 3,85. La media europea es del 4,8% y la UNESCO recomienda el 6%. Por ello ELA reivindica año tras año la necesidad de mejorar la inversión pública en educación.
Los problemas son conocidos, el sentido de las soluciones también. Más euskera para euskaldunizar, más recursos para responder a la diversidad y una política social más fuerte y una digitalización ética y responsable frente a las nuevas tecnologías. Para que esto sea posible habría que mejorar la inversion en educación y las ratios, estabilizar a las plantillas, implantar el modelo de inmersión lingüística en euskera y transitar hacia un sistema educativo público, propio y euskaldun. Para ello, la ley de educación de 2023 y el acuerdo de condiciones laborales del profesorado público de 2025 deben modificarse radicalmente y ELA seguirá ese camino.