MESA DE EDUCACIÓN CAPV

Las explicaciones sobre el futuro de IRALE aumentan la preocupación de ELA

Las explicaciones sobre el futuro de IRALE aumentan la preocupación de ELA
El Departamento de Educación pretende eliminar los contenidos de las denominadas formaciones modalidad R del programa IRALE, vigentes durante 40 años, cuando deberían reforzarse más que nunca.

Mientras reconoce la gravedad de la situación del euskera, el Departamento de Educación pretende hacer desaparecer una importante herramienta para la euskaldunización. El Instituto de Aprendizaje del Euskera y las Lenguas no tendrá como uno de sus ejes la formación y empoderamiento del profesorado imprescindibles para mejorar su conocimiento en euskera, trabajar la transmisión de la cultura vasca, recibir formación sociolingüística y superar el uso diglósico. La supuesta "reorganización" de IRALE no es más que un eufemismo para indicar que este eje desaparecerá. ELA denuncia que difícilmente se va a conseguir que los alumnos se conviertan en euskaldun hablantes completos si los propios profesores no lo son.

IRALE ha sido un programa que ha estado en marcha durante 40 años. Durante estos años el objetivo del programa ha sido euskaldunizar al profesorado, mejorar su competencia lingüística y adentrarlo y empoderarlo en la cultura vasca. Para la consecución de este objetivo se han previsto diversos instrumentos, entre los que destacan las formaciones intensivas en la modalidad R.

A través de los cursos de modalidad R, cada curso cientos de docentes han tenido la oportunidad de abandonar su centro de origen y autocapacitarse y empoderarse. Posteriormente, se convertían en transmisores e impulsores de lo recibido en sus centros. Se formaba así una cadena de transmisión del euskera y de la cultura vasca.

Educación, en cambio, ha señalado hoy que esta cadena se interrumpirá. Bajo el pretexto de la creación del Instituto para el Aprendizaje del Euskera y las Lenguas, pretende anular el instrumento y derecho reconocidos durante 40 años. Creemos que detrás de la decisión también está el objetivo de ahorrarse las sustituciones de las liberaciones del personal docente que acude a las formaciones, aunque sea en detrimento del euskera, los y las trabajadoras y el alumnado. Una vez más pretende primar el criterio puramente economicista.

La situación del euskera es grave: su uso y adhesión está en constante descenso. Para revertir ésto es imprescindible multiplicar los recursos y esfuerzos de los centros. Las líneas de trabajo propuestas por el Instituto para el Aprendizaje del Euskera y las Lenguas son necesarias, pero junto con ellas,  también resulta necesario seguir formando al profesorado.

ELA considera que hacen falta medidas adicionales a las actualmente existentes. Pero siempre que tengan el objetivo de complementar y reforzar las anteriores y vengan provistas de la inversión necesaria. En esta ocasión parece que el Departamento pretende  hacer una sustitución de recursos, eliminar los dirigidos a la formación del profesorado para destinarlos a otros objetivos.

La desaparición de las modalidades de formación R de IRALE sería muy grave. Así lo han manifestado varios expertos y euskaltzales y así lo cree también ELA. El euskera necesita todas las medidas y recursos posibles. ELA trabajará con otros sindicatos y agentes que pueden compartir ésta preocupación  para articular la respuesta que la situación requiere.