Osakidetza debe reconocer el origen laboral de una baja por ansiedad
El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) ha desestimado el recurso de apelación de Osakidetza y ha reconocido como accidente laboral la baja por un trastorno adaptativo con ansiedad de una trabajadora del Hospital Txagorritxu (Gasteiz), incapacidad temporal que se prolongó desde el 29 de marzo de 2022, hasta el 27 de julio de 2023. La trabajadora, técnica especialista de Anatomia Patológica del Hospital de Txagorritxu, junto con compañeras y compañeros, había denunciado en reiteradas ocasiones la existencia de un conflicto en el Departamento. La sentencia recoge que, entre otras cosas, la trabajadora había acudido hasta en 14 ocasiones a la Unidad Básica de Prevención para denunciar su situación.
Este reconocimiento supone que la baja de la trabajadora, que inicialmente se consideró enfermedad común, tiene un origen laboral, con una mejora en las coberturas (los porcentajes salariales cubiertos mejoran sustancialmente y es la Mutua la que tiene que hacerse cargo de la asistencia sanitaria), así como unas mayores coberturas también si tuviera consecuencias futuras (si se demuestra que ese origen laboral es por falta de medidas de seguridad, habría un aumento en las prestaciones tanto de la IT como de una futura incapacidad permanente; y también abre la puerta a indemnizaciones por lesiones permanentes si las hubiera).
La situación se remonta a 2017, fecha en la que la plantilla del servicio empezó a quejarse por la falta de seguridad durante la ejecución de algunas tareas. En este servicio se manipulan sustancias carcinógenas como el formol y también existe riesgo biológico en autopsias Covid o enfermedades priónicas. A partir de ese momento, y tal y como recoge la sentencia, se inició un conflicto prolongado que generó diversos casos de incapacidad temporal en el servicio por igual patología de ansiedad que la demandante.
Las denuncias a Osalan y escritos presentados ante el Ararteko hicieron que la unidad básica de prevención de la OSI Araba iniciara diferentes actuaciones, entre ellas una Evaluación de Factores Psicosociales. Esta evaluación no se realizó hasta 2022. El informe deja clara la existencia de un conflicto y destaca como factor de riesgo de intervención prioritaria el factor psicosocial “relaciones y apoyo social”. Según la evaluación, este factor tiene su origen en la existencia de un conflicto de larga data en el servicio de anatomía patológica.
La OSI Araba propuso medidas correctoras y que las trabajadoras hicieran aportaciones, pero la dirección de la OSI las obvió y la plantilla nunca recibió respuesta. ELA manifestó su disconformidad por insuficientes e ineficaces. Todo esto ha desembocado en numerosas bajas por ansiedad y en la huida de profesionales con amplia experiencia a otras categorías, servicios y centros de trabajo. ELA denuncia que, mas allá de realizar un mero trámite como la evaluación de los factores psicosociales, Osakidetza no hizo seguimiento de las medidas para saber si eran suficientes. Este es un ejemplo más de la desidia y la falta de protección de la salud laboral en Osakidetza.