AMPLIO RESPALDO DE LOS TRABAJADORES A LA 3ª JORNADA DE HUELGA EN OSAKIDETZA

03/03/2005

La tercera jornada de huelga en Osakidetza ha concitado un amplio seguimiento por parte de los y las trabajadoras afectados. Los sindicatos convocantes valoramos de forma muy positiva y ciframos el seguimiento en un 65% en el Hospital de Cruces, un 80% en San Eloy y un 75% en las Comarcas de Atención Primaria de Ezkerraldea - Enkarterri y Uribe Kosta.

En el Hospital de Cruces han cerrado los quirófanos de cirugía plástica, neurocirugía, cirugía cardiaca y cirugía general. Las plantas de Hospitalización, reanimación, UCI y Urgencias han funcionado con los servicios mínimos. Del mismo modo han parado los servicios de Hospitalización domiciliaria, Banco de Sangre y radioterapia.

Por otro lado en la Comarcas de Ezkerraldea-Enkarterri han cerrado las zonas básicas de Santurtzi, Barakaldo, Portugalete, Trapaga y Muskiz.(Han permanecido cerrados los centros de salud de La Felicidad, Zaballa, La Paz, Lutxana, Zuazo y Desierto, Zierbena, Las Carreras, Gallarta y Trápaga, Cabieces, Santurtzi, Castaños, Repelega, Portugalete, Sudupe, Arcentales, Trucios, Karranza, Gordexola, Gueñes, Sestao Kueto; En la Comarca Uribe-Kosta han cerrado Arrieta, Erandio, Funiz, Gamiz, Loiu, Algorta, Astrabudua, Sopelana, Derio, Las Arenas, Mungia, Sondika y Zamudio.

Por otro lado, en el Hospital de San Eloy han parado los quirófanos y las consultas.

Este seguimiento a las convocatorias de huelgas es la mejor respuesta que los trabajadores y trabajadoras de Osakidetza dan a la firma de un aparante convenio de condiciones de trabajo que no recoge las reivindicaciones mínimas que afectan a todo el personal.

ELA, SATSE y SME mantienen las siguientes convocatorias de huelga de los días 10,15 y 17 de marzo y piden a Osakidetza que reflexione ya que el apoyo a los paros es una razón mas que objetiva para dar marcha atrás a lo pactado en minoría. La paz social sólo se va a alcanzar retomando el proceso negociador con contenidos. Es por ello que Osakidetza tiene que dejar de ver las jornadas de huelga como un problema a desactivar y comenzar a valorarlas como una necesidad de atender de verdad los problemas de los y las trabajadoras.