Ante el III.er Plan de normalización lingüística de la administración autónoma

29/07/2004

ELA ha conocido hoy a través de los medios de comunicación que el Gobierno Vasco ha aprobado el III Plan de Normalización de Euskara. Este sindicato quiere manifestar lo siguiente:

1.- Dicho plan no ha sido negociado con los sindicatos. Se nos presentó el texto cerrado en una mesa de negociación, y la administración no ha querido introducir nada de lo que planteara la parte sindical, como puede ser la prioridad de aprender euskera para trabajadores/as que trabajan con jóvenes (centros de enseñanza); la necesidad de implantar medios humanos y materiales para que las unidades bilingües funcionen; la posibilidad de que la gente que trabaja para la Administración pueda llegar a dominar el euskera pudiendo estudiar y acreditar perfiles superiores; que la necesidad de saber euskera se extienda a los cargos políticos de la Administración (ya que el ciudadano tiene derecho a ser tratado en el idioma que este quiera en todos los tramos de la escala); la posibilidad de facilitar el aprendizaje del euskara a todo trabajador que lo desee&

2.- La valoración que la propia Administración hizo del anterior Plan no fue nada positiva. Y la de esta representación sindical se puede resumir en que dicho plan se ha reducido a implantar fechas preceptivas para que los trabajadores acrediten los perfiles. Sin embargo no se ha hecho nada en cuanto a que el euskera sea herramienta de trabajo, implantando para ello las unidades bilingües, que el plan anterior también recogía. Después de cuatro años no podemos decir que el euskera se utilice más en nuestra Administración, y menos apreciar que haya un clima más euskaldun.

Este sindicato propugna que la euskaldunización en la Administración sea una realidad, para que los ciudadanos puedan elegir libremente en qué lengua quieren relacionarse con la Administración. Pero estamos muy lejos de ello, porque el tema no se aborda con la seriedad que ello exige. Nos tememos, y así se lo hicimos saber a la Administración, que el III Plan, que a pesar de que se aprueba ahora lleva ya año y medio en marcha, caiga en el mismo saco que el anterior, y que al final tengamos que lamentar que no ha tenido los resultados que hubiese tenido que tener.