Declaración del Comité Nacional con motivo de la aprobación por el Parlamento Vasco de la propuesta de un nuevo Estatuto Político
En su primera reunión de 2005 el Comité Nacional de ELA ha analizado la situación a la que ha dado lugar la aprobación por el Parlamento Vasco el pasado 30 de diciembre de la propuesta de un nuevo Estatuto político para la Comunidad Autónoma de Euskadi. El Comité nacional de ELA quiere hacer pública su posición ante la nueva situación:
- ELA defiende con la mayor rotundidad la legitimidad del proyecto que el Parlamento vasco ha aprobado de acuerdo con los procedimientos y las mayorías exigidas por su propia normativa. Las reservas y las críticas que este sindicato mantiene sobre aspectos de la propuesta y sobre su gestión política y social en nada afectan a la firmeza de este pronunciamiento.
En particular, el Comité nacional valora que haya sido respaldada por mayoría absoluta en el Parlamento de Gasteiz la exigencia de un marco jurídico-político que reconozca al pueblo vasco el derecho a decidir. Este pronunciamiento, que sitúa la decisión sobre el nuevo marco en la consulta de la ciudadanía, tiene para ELA gran trascendencia política. El Comité nacional destaca la aportación de Sozialista Abertzaleak con ocasión de dicho pronunciamiento.
La aprobación de la propuesta del Gobierno vasco no puede ocultar el hecho de que no existe un acuerdo suficiente en cuanto a contenidos ni gestión de la iniciativa. ELA reitera, por ello, la demanda que viene planteando desde el mismo momento en el que el lehendakari Ibarretxe anunció el propósito de presentar un nuevo proyecto político, una demanda que ha hecho suya el reciente XI Congreso confederal : la de que se establezca un ámbito de trabajo para buscar un acuerdo de mínimos entre las fuerzas que defienden el derecho de autodeterminación.
- Este acuerdo debe afectar a los contenidos y gestión del proceso, incluida la consulta popular, e incorporar compromisos complementarios desde la perspectiva territorial. ELA ve necesario que tal acuerdo asuma la importancia de la dimensión social en los contenidos del proyecto y de la participación social en su gestión.
- El Comité nacional expresa, además, su convicción de que la falta de tal acuerdo pone en cuestión el desarrollo y la viabilidad, incluso, de la propuesta, y reitera la mejor disposición de ELA a participar en ámbitos de trabajo en común con estos objetivos.
- Por otra parte, una vez más, ELA reclama el cese de las acciones armadas de ETA, una decisión que la sociedad vasca espera y demanda; constituye una condición necesaria para el desarrollo de nuevos procesos y debe dotar de una nueva dimensión a iniciativas como la del 30 de diciembre.
- En lo que concierne a la reacción de las "fuerzas vivas" españolas ante la aprobación de la propuesta de un nuevo Estatuto político, ésta ha respondido, en líneas generales, al guión previsible: descalificación global, amenazas y ruido político y mediático. Cualquier cosa antes que analizar con un mínimo de objetividad y voluntad democrática la situación planteada. El Gobierno de Navarra se ha apuntado al mismo formato, dando a su respuesta un tono aún más desabrido y radical. Son reacciones que a duras penas cubren bajo excesos retóricos su miseria democrática y su irresponsabilidad política.
- A pesar de ello, en una coyuntura que se antoja abierta a nuevas posibilidades, el Comité Nacional de ELA apela a la responsabilidad del Gobierno español desde la convicción de que una salida democrática al conflicto vasco es necesaria y es posible. La negación, la descalificación o la imposición de la "legalidad vigente" y la supremacía del Estado no son la mejor manera de abordar demandas políticas que se sustentan en la voluntad de la ciudadanía y se sustancian a través de mayorías representativas. Bien al contrario, las soluciones se construirán mediante el diálogo y la negociación, y la distensión en palabras y hechos.
- El Gobierno español debe revisar su política represiva: dispersión de presos y presas y endurecimiento arbitrario de las condiciones de reclusión y cumplimiento de las penas, criminalización de actividades políticas y sociales que nada tienen que ver con la práctica de la violencia, peticiones fiscales fuera de toda medida y proporción, permanencia de la tortura... La utilización de los instrumentos del estado al servicio de una determinada política de represión que anula los derechos básicos de las personas supone la negación misma del estado de derecho.
- La actual práctica de ilegalización de un determinado sector político es otro exponente de esta realidad de negación de derechos y libertades fundamentales. La legitimidad democrática del sistema y de sus instituciones queda en entredicho mientras no se garantice a todos los proyectos y sectores políticos el derecho a participar en las elecciones. Por ello, en la antesala de las elecciones al Parlamento vasco, es urgente que se abra a todos los proyectos y sectores políticos el derecho de concurrencia electoral.
Para concluir, el Comité nacional de ELA:
- Reitera el derecho de los ciudadanos y ciudadanas de Euskal Herria a decidir su futuro libremente.
- Reclama el derecho de este pueblo a la normalidad política y a que los conflictos se resuelvan mediante el diálogo y la negociación,
- Exige el cese de la violencia y la coacción
- Exige la revisión de la estrategia política, judicial y penitenciaria basada en la represión y la negación de derechos
- Reitera su compromiso a trabajar por un acuerdo de mínimos entre las fuerzas que reconocen el derecho de autodeterminación.