El acuerdo firmado en las Ikastolas no garantiza el mantenimiento de los puestos de trabajo
El convenio colectivo de Ikastolas se remonta diez años atrás. Los recortes aplicados bajo el pretexto de la crisis en las condiciones de trabajo básicas han sido graves. El recorte salarial impuesto en 2010 sigue vigente, aunque en los tribunales se nos dio la razón, ya que no está atado cómo y cuándo se nos devolverán las cantidades recortadas, ni siquiera si se devolverán.
En estos diez años las cargas de trabajo del personal de ikastolas ha aumentado mucho porque las horas complementarias se saturan con proyectos y la actualización a las nuevas metodologías; esto nos deja sin tiempo efectivo para el trabajo personal y el seguimiento del alumnado. La pérdida acumulada de poder adquisitivo es de más del 10%; existe un riesgo real de que se pierdan empleos por la caída de la tasa de natalidad prevista para los próximos años, y no ha habido avances en las condiciones de las especialistas de apoyo educativo y quienes trabajan en el primer ciclo de Infantil. Además, la subcontratación está cada vez más extendida, en especial en administración y servicios. En Formación Profesional no se reconocen las horas de seguimiento del alumnado en prácticas en centros de trabajo ni para desdobles.
En los últimos meses la mesa de negociación de Ikastolas se ha reunido varias veces, y la patronal ha mantenido una actitud inaceptable: en todo momento ha excluido de la negociación contenidos que pudieran tener un efecto real en las condiciones de trabajo del sector.
En este sentido, no ha habido propuestas de la patronal para garantizar el empleo, recuperar el poder adquisitivo, aliviar las cargas de trabajo del personal docente o poner coto a la subcontratación. Por otra parte, las medidas más significativas para mejorar la situación de las especialistas de Apoyo Educativo y del ciclo 0-3 se quedan muy cortas (Apoyo Educativo: una hora complementaria semanal para quienes tienen media jornada o más, y media hora para quienes están por debajo; ciclo 0-3, 20 horas complementarias anuales más).
Con el argumento de que estos contenidos están supeditados a la voluntad del Gobierno Vasco, se ha impuesto una especie de veto, aceptando que quienes estamos en la mesa negociadora no tenemos de hecho capacidad de negociación y de incidencia sobre estos contenidos.
Recuerda que los sindicatos que tenemos representación en la mesa, debemos tener la posibilidad de negociar todos los contenidos que inciden en las condiciones de trabajo del sector. No es de recibo que contenidos sustanciales se dejen de lado y que la supuesta negociación se limite a los temas decididos por la patronal. Esto significaría la aceptación de que los sindicatos sobramos en este sector, no tenemos ninguna capacidad de influencia y que carecemos del derecho a la negociación colectiva.
La firma del acuerdo en estas condiciones implica descartar la posibilidad de organizar a las trabajadoras y trabajadores para lograr una negociación real sin vetos. Por todas esas razones ELA no ha firmado el acuerdo.
El acuerdo suscrito entre las patronales del sector y el sindicato LAB no garantiza el mantenimiento de los puestos de trabajo, ni alivia las cargas de trabajo del personal docente, tampoco supone la recuperación del poder adquisitivo ni una mejora sustancial de las condiciones laborales de los colectivos más precarizados y feminizados.
Por último, hay que decir que ELA ha tratado de emprender, por parte de los sindicatos con representación en el sector (ELA y LAB) una dinámica de movilización para dar la vuelta a esta situación. Pero no ha sido posible y LAB ha decidido aceptar y legitimar el planteamiento patronal, firmando el acuerdo.