El gobierno vasco se estrena con servicios mínimos más regresivos que nunca
La Consejería de Empleo y Asuntos Sociales ha dado a conocer los contenidos de la Orden en que se regulan los servicios mínimos tendentes a garantizar los servicios esenciales que se han de prestar durante la huelga general convocada para el 21 de Mayo de 2009.
A juicio de las organizaciones sindicales convocantes, esta Orden establece límites, más allá de lo razonable, al ejercicio del derecho fundamental a la huelga; amplía los servicios mínimos de manera sustancial con respecto a otras convocatorias de huelga general; y persigue reducir la incidencia de la huelga con el fin de hacerla menos visible. En el estreno de este nuevo gobierno, se dicta una orden de servicios mínimos que es la más regresiva de cuantas se han dictado hasta ahora.
Así, en el sector del transporte, se establece un porcentaje del 30% de mantenimiento de servicios y frecuencias, cuando hasta el momento se contemplaba el 20%. Un incremento que no responde a las necesidades de la ciudadanía en un día de huelga general, en el que su uso se reduce considerablemente, como ha sido reconocido por la administración en anteriores decretos.
Por otro lado, en el sector socio-sanitario se han incorporado los centros de día a la regulación equiparándolos a las residencias geriátricas. Es incomprensible esta incorporación en cuanto que permanecen cerrados domingos y festivos, y por tanto deberían quedar excluidos de esta regulación. Lo mismo sucede en la Ayuda a Domicilio, donde se contempla la posibilidad de un servicio superior al de los festivos.
Más grave, es la regulación que se hace en el ámbito de la educación. En primer lugar, señalar que se establecen servicios mínimos por primera vez, cuando hasta el momento ha sido una cuestión pacífica que no ha generado ningún problema. Ello es indicativo del afán por boicotear la visibilidad de la huelga.
No es de recibo que en haurreskolak se argumente la conciliación de la vida laboral y familiar para preservar el derecho de padres y madres al trabajo, máxime teniendo en cuenta que numerosos padres y madres no pueden acceder a lo largo de todo el año a ese derecho precisamente por la falta de plazas existentes. ¿Hay que preservarlo ese día? ¿Y qué sucede con esos mismos derechos durante los períodos de vacaciones?
Abundando más, en los niveles de educación infantil y primaria se establece una persona docente por cada cuatro aulas, cuestión ésta nunca antes establecida. No se pretende, pues garantizar el derecho a la educación de los hijos e hijas, sino su vigilancia y atención para que los padres y madres puedan acudir al trabajo. Se antepone, una vez más esa cuestión a un derecho fundamental como el de la huelga, pretendiendo limitar e impedir su ejercicio también entre el personal docente.
En definitiva, esta actuación de estreno del Gobierno Vasco pretende vulnerar el derecho fundamental de huelga y, abusando de los servicios mínimos establecidos, busca minimizar los efectos y la visibilidad de la misma. Mal inicio éste para quien a la vez que apela al “diálogo social”, impone unos servicios mínimos abusivos con el fin de combatir la huelga.
Los sindicatos convocantes de la Huelga hemos recurrido esta Orden.