El gobierno vasco va a recortar la calidad asistencial de la sanidad pública

19/04/2010
Las medidas de ahorro anunciadas por el Gobierno Vasco para el Departamento de Sanidad apuntan hacia un recorte en la atención sanitaria ofrecida a la ciudadanía vasca y a la renuncia de mejorar los importantes y múltiples déficits que en la actualidad presenta la Sanidad en la CAPV.

En concreto, se van a producir los siguientes retrocesos:

†      Una reducción de los servicios prestados a la ciudadanía- Ejemplos de ello son el cierre de centros de salud los sábados (decisión muy criticada por el propio PSE cuando estaba en la oposición) y la reducción de la atención hospitalaria (guardias). Estas medidas suponen un retroceso en la accesibilidad de la población a la atención primaria y hospitalaria.

†      Una reducción de la plantilla actual- Se anuncia la  desaparición de empleos y menos coberturas de bajas. Así, menos personal atenderá unas necesidades sanitarias crecientes, con la clara merma de la calidad asistencial y de las condiciones de trabajo de una plantilla, que viene denunciando desde hace años un inasumible nivel de cargas de trabajo. 

ELA reitera que es necesario un fuerte aumento del gasto social, y en concreto del gasto público en sanidad. El presupuesto aprobado para 2010 era muy escaso, ya que para equipararnos a la media de la OCDE tendría que ser 1.400 millones mayor que lo aprobado. Pues bien, recortar el exiguo presupuesto en 260 millones supone ir justo en la dirección contraria a lo necesario.

Con esta decisión, el Gobierno Vasco opta por empeorar la calidad asistencial de la sanidad pública vasca, beneficiando directamente a la sanidad privada. De esta forma se perpetúan las carencias del actual sistema sanitario vasco: oferta prestacional insuficiente, listas de espera, necesidades de plantilla no cubiertas, altos niveles de concertación y autoconcertación, etc.

Respecto a la anunciada necesidad de moderación salarial, ELA recuerda que parte de las subidas de años anteriores tan solo afectó a una parte de la plantilla, con lo que la reivindicación de una mejora salarial, con especial significación en las categorías inferiores, cobra más sentido que nunca. 

Por último, ELA quiere denunciar la forma oscurantista y poco democrática de proceder del Gobierno y del Departamento de Sanidad. No se ha producido ninguna información ni debate social o político sobre estos recortes, que afectan al presupuesto aprobado en el Parlamento Vasco en diciembre, teniendo noticias de estos temas solo a través de filtraciones periodísticas.