ELA denuncia que el acuerdo sobre la ley del suelo empeora la propuesta del Gobierno
ELA denuncia que el acuerdo alcanzado sobre la ley del suelo empeora la propuesta del Gobierno, y opta por beneficiar a quienes se lucran con las viviendas.
El acuerdo alcanzado por el tripartito con el PSE-EE en relación a la Ley del Suelo es muy decepcionante. Mientras que cada vez hay más personas jóvenes que no pueden acceder a una vivienda (más de 130.000 en la actualidad en la CAPV), mientras que cada vez los precios de la vivienda son más difíciles de pagar (711 euros mensuales en alquiler o 264.000 euros en venta), los partidos que han firmado el acuerdo han primado, sobre la cobertura de las necesidades sociales, los intereses económicos de quienes se lucran a cuenta de las viviendas.
ELA denuncia los constantes retrocesos experimentados a lo largo de la tramitación de la Ley del Suelo, que han desnaturalizado de manera completa los avances más importantes que se recogían en los primeros borradores del texto. Sin ánimo de ser exhaustivos en esta valoración ELA quiere rechazar los contenidos del acuerdo por las siguientes razones:
-En primer lugar, se ha producido un aumento de las denominadas viviendas tasadas y un retroceso de las viviendas de protección oficial- En concreto, el acuerdo alcanzado plantea que tan sólo el 55% del suelo urbanizable sea destinado a viviendas protegidas, un 10% menos que el 65% del suelo urbanizable que debe ser destinado a viviendas protegidas según la legislación actual. Las consecuencias de estas modificaciones son que se sigue excluyendo de la posibilidad de acceder a las viviendas protegidas a los colectivos con menores ingresos, pero que se favorece la situación de las personas con mayores recursos económicos (a través de las viviendas tasadas, que crecen a costa de las viviendas de protección social). Los parámetros de acceso a las viviendas tasadas municipales quedan a decisión del municipio correspondiente. Con las viviendas tasadas, además de quienes más recursos tienen, van a salir ganando los constructores, ya que el precio de la vivienda tasada es mayor que el de VPO.
-En segundo lugar, los sistemas de gestión del suelo acordados van a suponer que, en la práctica, se siga especulando con el suelo como se hace en la actualidad. No sólo se mantienen los sistemas, sino que, además, la elección se deja en manos de los ayuntamientos, sin dar la posibilidad a otras instituciones (Diputaciones, Gobierno Vasco) de actuar en esta materia. Es decir, bajo el argumento de la autonomía municipal se puede seguir dando cobertura al negocio y al beneficio privado, con la participación de dichos municipios.
-En tercer lugar, se acepta una mayor capacidad de decisión de los municipios en relación a la elaboración de planes urbanísticos- La ordenación territorial y la necesidad de abordar cuestiones esenciales como pueden ser cómo resolver el problema de la vivienda o el respeto medioambiental, no son cuestiones que deben quedar exclusivamente en manos de los municipios, sino que es fundamental realizar una ordenación completa del territorio vasco. Por tanto, se abre una vía que profundiza en la posibilidad de seguir realizando actuaciones que para nada contribuyen al bienestar de la ciudadanía.
ELA denuncia que calificar como acuerdo progresista un acuerdo que lo único que hace es empeorar las cosas es una tomadura de pelo inaceptable. De este pacto sólo salen bien parados quienes se benefician de que el acceso a una vivienda en vez de un derecho sea un problema y una imposibilidad para cientos de miles de personas vascas. Muestra de ello es la favorable acogida que ha tenido este acuerdo por EUDEL o alcaldes de Barakaldo, Lekeitio o Abanto. Estas instituciones, y los partidos que las apoyan, han hecho una batalla de intereses inconfesables de la ley del Suelo. Y han salido ganando, a costa de las personas necesitadas de vivienda. En realidad, el Departamento de Vivienda ha ido aceptando una a una las propuestas antisociales de Eudel. Comenzando por el borrador de la Ley del Suelo, pasando por el proyecto de Ley del Suelo, y acabando en el acuerdo alcanzado.