ELA exige a Trabajo que analice con rigor cada uno de los expedientes de regulación de empleo
ELA exige a la administración, y concretamente al Departamento de Trabajo que analice cada uno de los expedientes que le son presentados con el mayor de los rigores. La administración no puede convertirse en cómplice de aquellas empresas que aprovechan la situación general para aliviar su estructura.
Considera que la administración tiene que analizar de dónde viene la empresa y cuáles han sido sus resultados en los años precedentes. No puede ser que con dinero público se financie la cuenta de resultados de empresas con muchísimos beneficios, todavía a día de hoy.
En su opinión, la administración no puede ser cómplice de la avaricia de algunas de estas empresas, empresas que han generado ingentes beneficios en época de crecimiento y que han disfrutado también de innumerables ayudas y subvenciones públicas en esa coyuntura. No puede ser que ahora, ante una ralentización de pedidos y una previsión de bajada de producción, sean estas mismas empresas las que reciban dinero público.