ELA propone una EITB guiada por criterios plurales, profesionales y democráticos, y no por órganos partidistas
ELA recuerda que los medios configuran la opinión pública y el llamado interés general, que casi siempre ocultan intereses al servicio del poder político y económico. Por ello, los medios de comunicación públicos deben garantizar mecanismos y medios de control que ensanchen el campo de opinión de la ciudadanía. Aunque excede del ámbito propio de EITB, para dar una respuesta informativa, propia amplia y plural a la realidad de nuestro país, ELA propone crear una Agencia Pública Vasca de Información, que recoja en euskara y de manera independiente los principales acontecimientos políticos, sociales y culturales de Euskal Herria.
ELA entiende que EITB debe ser promotor de la cultura vasca y del euskara, sobre todo en la creación de nuestro imaginario político, social y cultural... Y además debe hacerlo en euskara. Por eso, creemos que se debe reforzar la presencia del euskara en los medios no euskaldunes. Esto nos lleva a cuestionar la actual división de EITB, con canales de televisión, emisoras de radio, página web y redes sociales exclusivamente en castellano, que compiten con los medios en euskera y desarrollan su labor prácticamente de espaldas a nuestra lengua, mostrando una realidad ajena totalmente a ella. ELA cree que es urgente un debate entre todos los agentes políticos, sociales, del mundo de la cultura y la educación, para alumbrar una nueva EITB que de verdad cumpla su función de configurar una Euskal Herria euskaldun.
Para garantizar la independencia y cumplir su función pública, EITB necesita estructuras y órganos de gobernanza fuera del control de gobiernos, de poderes económicos y partidos políticos. Órganos cuya composición reflejen de manera democrática y equilibrada la realidad y pluralidad del país incorporando profesionales y expertos en comunicación audiovisual. No resulta aceptable, por ejemplo, que la actual composición del Consejo de Administración corresponda, casi en exclusiva, al reparto entre grupos parlamentarios, excluyendo de manera sistemática la presencia del sindicato mayoritario en las últimas 5 legislaturas.
La independencia informativa de EITB se debe garantizar dotando de condiciones laborales, infraestructuras y medios suficientes para el desempeño adecuado de las funciones. Sin embargo, la reducción de la plantilla ha sido una constante en los últimos años: en Eusko Irratia supera los 30 personas desde el 2011 (además de aplicar el primer ERE público); en Radio Vitoria la reducción ha superado el 25% de la plantilla; en el Ente el recorte de personal ha afectado a más del 20% de la plantilla...
Además, la dirección del grupo viene haciendo una clara apuesta por la privatización de servicios, la temporalidad (el 30% de los contratos actuales) y la externalización de programas, con la consiguiente destrucción de empleo y precariedad laboral (hoy hay centenares de personas subcontratadas, la mayoría de las cuales deberían ser plantilla estructural de EITB).
Especialmente grave es la externalización con productoras privadas, que utilizan de manera habitual e irregular personal, infraestructuras y medios materiales del grupo EITB (‘En Jake’, ‘Está pasando’…). Claro reflejo de este clientelismo es el cambio de productoras con los cambios de gobierno. Por otro lado, se realizan contratos de libre designación con claros intereses partidistas. Frente a este clientelismo, es necesaria la total transparencia y auditoría.
En este sentido, debe recuperarse el empleo destruido y crear los puestos de trabajo necesarios para responder al modelo de grupo de medio de comunicación público planteado: convocatoria de OPE, frenar la externalización y combatir la contratación fraudulenta (con sanciones si fuera necesario). Para ello, se debe incrementar la financiación pública de EITB: hoy cuenta con 137 millones anuales, pero manteniendo el esfuerzo presupuestario de 2009, el ente público dispondría de 73 millones de euros más.