ELA se suma a la campaña "Los derechos no están en venta ¡Pobreza Cero! ¡Stop a la OMC!"
ELA se suma a la campaña "Los derechos no están en venta ¡Pobreza Cero! ¡Stop a la OMC!". Dentro de esta campaña, ELA llama a los trabajadores/as de Euskal Herria a participar el viernes 16 de diciembre en la manifestación que partirá a las 19:30 de la Plaza Arriaga de Bilbao.
Este es el documento que han aprobado las organizaciones que se han adherido a la campaña
LOS DERECHOS NO ESTÁN EN VENTA ¡POBREZA CERO! ¡STOP A LA OMC!
"Los pobres no son sólo la mayoría del planeta, sino que además están en todas partes. Ellos hablan, aunque nadie les pregunte. Por esta razón, la actividad principal de los ricos consiste en construir muros". (John Berger). Hoy, esos muros llevan por nombre "políticas de liberalización comercial".
En 1995 la Organización Mundial del Comercio (OMC) se presentó al mundo con una doble promesa: hacer del mundo un lugar "más próspero, tranquilo y fiable" y aumentar "el bienestar de la población de los países miembros" a través de la liberalización comercial.
Diez años después, a las puertas de su VI Cumbre Ministerial, la realidad es bien distinta. Según Naciones Unidas, las políticas impulsadas por la OMC han provocado una pobreza y desempleo crecientes en el planeta, el incremento de la desigualdad, la reducción de los salarios medios, y el deterioro del medioambiente.
Los datos no dejan lugar a dudas: El 10% más rico de la población acapara un 70% de la riqueza global, mientras que el 40% más pobre esos 2.500 millones de personas que subsisten con menos de 2 dólares al día- no dispone ni del 5% del total de los recursos mundiales. La mayoría de ellas vive en el campo y tiene rostro de mujer.
Mientras que los recursos del planeta permiten garantizar una vida digna a todas las personas, esta absurda e injusta desigualdad impide evitar la muerte anual de 10 millones de niños y niñas menores de cinco años; priva del acceso a tratamiento a los 50 millones de personas que agonizan de SIDA sin ningún auxilio médico y niega el derecho a acceder al agua potable a 1.200 millones de personas.
Fruto también de las políticas económicas que impulsa la OMC, las condiciones de vida de la gente en nuestro entorno se van deteriorando. Se precariza el empleo, hasta el punto de que en la UE más de 17 millones de personas con trabajo están por debajo del umbral de la pobreza y otros 72 millones viven a las puertas de la misma. Se destruyen las economías agrarias locales (se pierde una pequeña explotación agrícola cada día en Euskal Herria). Se desmantelan los servicios públicos; aumenta y se feminiza la pobreza crónica, las desigualdades entre hombres y mujeres se agudizan, se pone en riesgo el futuro del planeta y, por primera vez en la historia moderna, el porvenir de las generaciones futuras se sitúa por debajo del de las generaciones precedentes.
Por eso, ante esta VI Cumbre de la OMC, los movimientos sociales, sindicatos, ONGs, grupos cristianos, asociaciones, etc. de Euskal Herria, exigimos a los gobiernos, que hace cinco años se comprometieron con los Objetivos de Desarrollo del Milenio para erradicar la pobreza extrema y el hambre, a que cumplan su palabra. Hacerlo implica oponerse a las políticas que van a acordar estos días en Hong-Kong.
Y nos comprometemos a denunciar en común los objetivos de una Cumbre que se celebra lejos de aquí, pero que nos afecta directamente. Porque no somos ajenos a los efectos que tienen en los países empobrecidos; porque destruyen la biodiversidad y privatizan los recursos naturales; porque precarizan las condiciones laborales y de vida en nuestro entorno.
Nos unimos porque queremos acabar con la pobreza y para defender los derechos por encima del comercio: el derecho a una vida digna; el derecho a servicios públicos gratuitos y universales; a que la tierra, el agua y las semillas sean bienes comunes y no privados; a la soberanía alimentaria; a la equidad entre hombres y mujeres; a un medioambiente saludable. Hacemos un llamamiento a toda la ciudadanía vasca a que se sume a esta reivindicación, como expresión de su derecho a la participación y de su compromiso con la humanidad.
Frente a una OMC que decide más allá del mínimo control democrático, y que ahoga los espacios de libertad, reclamamos el derecho de los pueblos a decidir las políticas más acordes con sus necesidades; y, junto a cientos de miles de personas y grupos que estos días reivindican estos objetivos por todo el mundo, alzamos nuestra voz en contra de la POBREZA y a favor de la VIDA; en contra de un modelo social basado en el MERCADO y a favor de un modelo social basado en los DERECHOS; en contra de un modo de relacionarse con la naturaleza basada en el EXPOLIO y a favor de otro basado en el CUIDADO.
Nos unimos a este clamor internacional y gritamos todos y todas juntas:
¡LOS DERECHOS NO ESTÁN EN VENTA!
¡POBREZA CERO!
¡STOP A LA OMC!