Han puesto la administración vasca al servicio de los intereses políticos
Al Gobierno vasco le han bastado dos legislaturas para eliminar toda práctica democrática en las relaciones laborales, según se recoge en el informe que ha elaborado la federación de Gizalan sobre el desarrollo de la negociación colectiva en la administración vasca.
En este sentido, subraya que “prácticamente todos los sectores dependientes del Gobierno han tenido, en estos últimos cuatro años, algún tipo de conflicto ligado directamente con la negociación de las condiciones de trabajo. Ninguno de ellos ha sido resuelto con acuerdo mayoritario”.
El estudio revela que la administración vasca ha optado por los acuerdos en minoría, a los que se presta la parte sindical más débil y que no soluciona los problemas de fondo que hoy existen en este ámbito.
Para ELA, la firma en minoría representa “el desprecio más absoluto a la representación obtenida por cada organización en las elecciones sindicales y es un signo de prepotencia y de inmadurez democrática”.