La infrafinanciación y la defensa de la universidad pública, principales retos en EHU
Curso nuevo, misma situación
Hace un año, la financiación de la EHU generó un gran debate público, fruto del choque entre la dirección de la EHU y el Gobierno Vasco y de las movilizaciones y denuncias de los sindicatos. Un año después, la situación sigue siendo la misma, lamentan. Todavía no se conoce cuál será el presupuesto que el Gobierno Vasco destinará a la EHU para 2027.
Sin embargo, auguran un aumento limitado respecto al año anterior. “Volverá a quedar muy lejos de las necesidades reales de la EHU y del objetivo fijado por la propia LOSU para 2030: que suponga, como mínimo, el 1 % del PIB”. Actualmente no llega a la mitad de ese porcentaje.
“La infrafinanciación de la EHU no es un problema de un año, sino un problema estructural, y no se va a solucionar aportando unos pocos millones de euros”, afirman, y lamentan que la universidad pública no sea una prioridad para el Gobierno Vasco.
Hablan de problemas estructurales: acabar con la precariedad de algunos colectivos; garantizar el derecho a la promoción de toda la plantilla; hacer frente a la pérdida del poder adquisitivo en la última década y media y subir los salarios básicos teniendo en cuenta la cualificación exigida; resolver la falta de relevo de profesorado que ya se manifiesta en algunos departamentos; superar el bloqueo para crear nuevas plazas de PDI necesarias; aumentar la ratio PTGAS/PDI, creando nuevos puestos de PTGAS en los servicios que lo necesitan; revisar y valorar los puestos de PTGAS para integrarlos en su nivel correspondiente; eliminar los niveles 13 y 14 y elevarlos al 15; publificar los servicios subcontratados (limpieza, TICs...); seguir avanzando en igualdad y euskaldunización de la EHU... Para todo ello hay que garantizar una financiación suficiente.
Privatización de la educación
Asimismo, abogan por ofertar más plazas en las titulaciones en que sea necesario. No destinar esos recursos económicos o no permitir esos cambios fomenta el crecimiento de las universidades privadas, que explican, están proliferado. Algunas universidades privadas ubicadas en Euskal Herria están ofreciendo los mismos estudios que ya ofrece la EHU. El último ejemplo son las 60 plazas de grado en enfermería que EUNEIZ acaba de ofertar este curso.
Denuncian que las instituciones públicas otorgan un importante apoyo institucional y económico a las universidades privadas: entrega de terrenos públicos, infraestructuras y otras facilidades, como la cesión durante 75 años de suelo municipal para la construcción de los centros Goe del BCC en Donostia y EDA Drinks & Wines del BCC en Vitoria-Gasteiz, la cesión del aparcamiento de la estación de bus de Vitoria-Gasteiz, o la venta a Querejeta del pabellón público Buesa y de terrenos municipales en la zona verde de Salburua. A todo ello hay que sumar las vías abiertas para que las universidades privadas reciban dinero público a través de contratos-programa o convocatorias de investigación. “Quieren vender la modesta subida concedida a la EHU como una apuesta por lo público, mientras fomentan la expansión de las universidades privadas”, advierten.
Ley Vasca de Universidades
En este contexto, muestran su preocupación por la nueva Ley Vasca de Universidades que se está elaborando. Aseguran que la propuesta presenta a las universidades públicas y privadas como agentes complementarios de un sistema universitario vasco armónico. Y mientras confirma las posibilidades de que las universidades privadas reciban dinero público (incluidas aquellas declaradas como con ánimo de lucro), vincula cada vez más la financiación ordinaria de la EHU a su capacidad para obtener financiación externa.
Además, denuncian que las condiciones que se imponen a las universidades privadas en cuanto a cualificación del profesorado, presencia del euskera, oferta de servicios o rendición de cuentas sobre recursos económicos y gestión del personal, son mucho más flexibles que las que se exigen a la universidad pública (en algunos conceptos incluso inexistentes).
Por todo ello, abogan por activar las movilizaciones en favor de la universidad pública basada en lo público, en el euskera, en la cultura vasca y en un sistema universitario soberano.