La negociación colectiva debe hacer frente a la precariedad
En el acto han intervenidos los secretarios generales de las cuatro federaciones de ELA, el responsable de negociación colectiva, Adolfo Muñoz y el secretario general, José Elorrieta.
A continuación delegadas y delegados han ido en manifestación hasta la sede de Confebask, donde se ha leído el mensaje que ponía fin al acto
LA REIVINDICACIÓN ES EL ÚNICO CAMINO
Nos quieren hacer creer que no hay margen para la reivindicación. Es falso. La patronal (privada y pública), beneficiadas por la Ley, acumulan privilegios en base al deterioro sin límite de las condiciones de trabajo. Su modelo laboral y social es la precariedad creciente. No quieren que veamos la foto real: Los beneficios empresariales siguen creciendo (un 32,2% en el 2004 sobre el año anterior) y el conjunto de los salarios pierden posiciones.
Dos razones que explican esto: La primera, la extensión de explotación laboral de la mano de la temporalidad (fraude de ley incluido), de discriminaciones y del abuso sistemático de la subcontratación (tanto pública como privada). Resulta obsceno: empresas que presentan unos resultados espectaculares chantajean para empeorar las condiciones de trabajo. Y mientras, los Gobiernos, acompañan sin rechistar esas políticas antisociales y les allanan el camino: les bajan los impuestos cuestionando el modelo de sociedad y aprueban leyes para darles más flexibilidad.
Llama la atención, en este duro contexto, que organizaciones sindicales opten por dar cobertura a la patronal y los gobiernos. Desgraciadamente, es una constante. En vez de abordar los problemas, que obviamente existen, ponen sus objetivos en acordar reformas para los mismos objetivos. ELA reitera su rechazo a esa posición que calificamos de claudicante.
En nuestra opinión existen dos opciones para el sindicalismo. La de los que acompañan a la patronal y a los gobiernos a cambio de gestionar parcelas de servicios otorgados a las que unen su propia financiación, y la de quienes hemos decidido legitimar la lucha sindical para hacerles frente.
Conocemos la dificultad de ese reto. No queremos ser notarios de lo que pasa, siendo meramente descriptivos. Nuestra prioridad en la negociación colectiva es dar prioridad a los contenidos reivindicativos. Buscamos para ello nuestros aliados y aliadas, permanentemente, en los propios trabajadores y trabajadoras, e incorporamos, como organización de clase que somos, elementos de solidaridad. No conocemos a nadie que voluntariamente opte por ser objeto de la explotación. Quienes sufren la precariedad reclaman y necesitan referencias reivindicativas creíbles. Necesitan ver al sindicato cercano a sus intereses.
En ese sentido la precariedad se convierte para ELA en una alternativa estratégica para el trabajo sindical, para nuestro compromiso como militantes.
Es obvio, para quienes priorizamos la precariedad en la negociación colectiva, que para discutir sobre ello con la patronal, es imprescindible contar con relación de fuerzas; con fuerza sindical capaz de hacerse respetar. Para ELA, abordar esos contenidos supone trabajar ámbitos alternativos que lo permitan; supone dejar de gestionarle a la patronal el modelo de negociación en el se encuentra a gusto.
Sólo si somos capaces de hacernos respetar la patronal se verá obligada a ceder.