La situación laboral de La Naval es insostenible

30/04/2009
La situación laboral de La Naval es insostenible
Las movilizaciones protagonizadas por quienes trabajan en las subcontratas de La Naval son una consecuencia lógica del modelo de relaciones laborales del astillero.

Esta situación tiene su origen en la privatización de La Naval en el año 2004, ha denunciado la federación del metal de ELA.

En aquel año la plantilla era de 1.200 trabajadores, y actualmente es de 420, de los cuales 80 tienen contrato eventual. Las plantillas de las contratas suman actualmente 1.600 trabajadores.

Los trabajadores han perdido condiciones laborales pero, como siempre, algunos han conseguido hacer negocio de esta situación. Los únicos culpables de la conflictividad de las últimas semanas son los impulsores de la privatización de La Naval, quienes la apoyaron y los que están llenándose los bolsillos cada día a costa de la situación.

Desde ELA queremos subrayar que las víctimas de la situación somos la clase trabajadora, hayamos nacido en Sestao, Beasain o Rumania. La patronal aprovecha la necesidad de trabajo para traer a trabajadores de otros países y así empeorar todavía más las condiciones de trabajo.

Esta política de subcontratación está provocando precariedad laboral, contratos en fraude de ley; creando las condiciones para que ningún trabajador pueda presentarse para ser elegido delegado. La consecuencia es la individualización de condiciones; la no existencia de delegados de prevención, o que no exista calendario laboral alguno. En las contratas de La Naval los contratos son por bloques en vez de por barcos; las jornadas superan las 60 horas semanales; se rescinden los contratos por caer de baja...

Que miembros del Consejo de Administración de La Naval tengan participación en algunas contratas nos demuestra hasta dónde llega el negocio. Que se esté construyendo un hotel adosado a las instalaciones de La Naval indica que, en pleno siglo XXI, algunos empresarios añoran la época de las camas calientes en la Margen Izquierda.

Las declaraciones de la Dirección de la Naval señalando que “el conflicto le es ajeno” dan muestra de un cinismo total. Lo ocurrido en la Naval es fruto de unas relaciones laborales donde los derechos laborales son pisoteados constantemente. Con una plantilla mínima, se utiliza a las contratas como mano de obra barata, dispuestas a adjudicarse el trabajo a cualquier precio. Por ello, ELA considera a la dirección de La Naval la principal responsable de la situación.

ELA considera legítimas las protestas de las últimas semanas protagonizadas por trabajadores de las contratas, y las apoya totalmente. Luchar es el camino para hacer frente a esta situación, pero el acuerdo que ha desconvocado las movilizaciones resulta totalmente insuficiente.

En dicho acuerdo no hay prácticamente compromiso alguno que obligue a la Naval y a las contratas a modificar la actual situación. No hay compromisos de aplicación de los convenios de Bizkaia. La contratación “aquí” y no “en su origen” no garantiza unas condiciones dignas, porque también en el mercado laboral vasco está extendida la precariedad. El problema es de condiciones laborales, no de origen del trabajador. Tampoco en el documento se aborda la limitación de unas horas extras que producen jornadas interminables en la Naval.

ELA considera imprescindible un acuerdo que regule las condiciones laborales que incluya la subrogación y aporte un mínimo de estabilidad laboral a las plantillas de las contratas. Este acuerdo debe ser refrendado por la dirección de La Naval, principal responsable de la actual situación, y tiene que incluir la exigencia de aplicación íntegra de los convenios de Bizkaia, poniendo límite a la proliferación de horas extras que se produce en la actualidad.   

Por todo ello, ELA no va a refrendar el citado acuerdo, ya que lo considera totalmente insuficiente e ineficaz para cambiar tan grave situación laboral.

ELA estará al lado de todos los trabajadores dispuestos a pelear por cambiar la caótica situación en la que se encuentra el astillero. Ese es nuestro compromiso.