Unos presupuestos restrictivos e inadecuados
En el caso de la CAPV se trata de unos presupuestos que no suponen ningún cambio respecto a los anteriores, de forma que además de no cubrir las necesidades sociales existentes, no están a la altura de dar una respuesta a la crisis.
Los presupuestos de 2010 recogen un gasto 0,3 puntos de PIB menor incluso que la previsión de cierre de 2009, hecho especialmente grave en una coyuntura económica como la actual, en la que el gobierno debiera de estar compensando la pérdida de actividad que está experimentando el sector privado.
Su admisión será posible gracias al apoyo que el PSE-EE recibirá del PP, apoyo que vuelve a evidenciar, una vez más, la connivencia ciega entre ambos partidos. Lo mismo da el contenido, el tema, o la idoneidad, el único objetivo sigue siendo el gobernar para unos, y el haber constituido un gobierno no nacionalista para los otros.
Por lo que respecta a Nafarroa, nos encontramos ante un presupuesto que congela el gasto público. Una medida más regresiva, aún, en un contexto de crisis en el que nos encontramos, ya que cuando el sector privado pierde peso en la economía, debería ser el sector público el que potencie la economía.
Este presupuesto, viene además acompañado de unas medidas fiscales de carácter totalmente capitalista, ya que prevén aumentar la carga impositiva sobre las rentas de trabajo, mientras se rebaja, una vez más, el Impuesto sobre Sociedades.
En opinión del sindicato, es un claro ejemplo de la ciega y oscura connivencia que tienen UPN y PSN en los asuntos de calado.
Por todo ello, ELA rechaza un presupuesto que no da la talla a la hora de hacer frente a la crisis, y que hace seguidismo de la política neoliberal y favorable a las rentas altas y empresariales que se llevan a cabo en Navarra.