Comunicado de STEE-EILAS, ELA y LAB sobre el compromiso de estabilidad del profesorado interino y los perfiles lingüísticos

17/06/2004

Ante las numerosas informaciones en torno al pre-acuerdo sobre la estabilidad de los/as interinos/as docentes que en los últimos días están llegando a la sociedad y al profesorado a través de los medios de comunicación y de panfletos enviados a los centros educativos, STEE-EILAS, ELA y LAB desean realizar las siguientes precisiones, imprescindibles para considerar este asunto en sus justos términos:

  1. El compromiso de estabilidad para con los/as profesores/as interinos/as en el sistema educativo vasco constituye un logro sindical histórico, sin parangón en el resto del estado y conseguido únicamente mediante la ardua negociación, entre otros, de estos sindicatos.
  2. Desde el primer acuerdo de estabilidad, las condiciones, la equiparación con el profesorado funcionario y el cupo del mismo no han hecho sino mejorar sensiblemente, alcanzando la cifra de 1500 profesores/es estables del acuerdo de 2002 y consolidado en el pre-acuerdo de este año.
  3. El único soporte legal del compromiso de estabilidad y de su consolidación lo constituyen estos acuerdos sucesivos, en los que se recogen, necesariamente, sus requisitos, condiciones y plazos de vigencia.
  4. Este compromiso de estabilidad y su posterior evolución han sido, como no podía ser de otro modo, valorados muy positivamente por la inmensa mayoría del personal interino.
  5. La exigencia del requisito de perfil lingüístico no es sino una traslación de lo establecido en el Decreto de Perfiles de 1993 para todo el profesorado y el sistema educativo en su conjunto. Ya en el acuerdo de estabilidad de 1998 se contemplaba esta circunstancia con el límite temporal del año 2001 para su cumplimiento y el acuerdo de 2002, firmado por STEE-EILAS, ELA y LAB, no hizo sino prorrogar esa fecha y permitir, por tanto, que el personal sin perfil lingüístico no perdiera entonces la condición de estable, ampliando significativamente los plazos para su obtención.
  6. Son precisamente los sindicatos que no han firmado estos acuerdos, esto es, CCOO y UGT, los que de una forma absolutamente interesada y sectaria, y sustentándose en medias verdades y falsedades manifiestas, están generando un clima de conflictividad que sólo les favorece a ellos y de ningún modo al personal docente al que dicen defender.
  7. Cuando estos sindicatos argumentan que nuestra mayoría sindical del 62% en el sector es insuficiente para legitimar estos acuerdos, se olvidan de que con su minoría del 20% han avalado medidas que afectan de un modo objetivamente lesivo a todo el conjunto del profesorado. El doble rasero sobre porcentajes y mayorías del que hacen gala es un insulto a la inteligencia.
  8. Se olvidan de que la ley establece la existencia de dos lenguas oficiales y de que todo el sistema educativo tiene la obligación de garantizar su uso normalizado y su conocimiento. El pretendido argumento de la discriminación lingüística es, además de falso, indefendible ante el derecho incuestionable del conjunto de la población de conocer y usar las dos lenguas.
  9. Es precisamente la realidad sociolingüística que argumentan la que obliga a dar respuesta a la demanda social absolutamente mayoritaria de enseñanza en euskara, que se manifiesta en el incesante aumento anual de la matrícula en los modelos D, al que la escuela pública no puede sino responder, anteponiéndola a los intereses particulares de unos/as pocos/as y a las utilizaciones políticas de otros/as.
  10. La estabilidad del profesorado en su conjunto y de los/as interinos/as en particular sólo puede defenderse y garantizarse en tanto en cuanto su labor responda eficazmente a las necesidades educativas de la sociedad a la que sirven. Defender lo contrario sería un contrasentido de base que la haría totalmente inviable y que avalaría el cuestionamiento del compromiso de estabilidad en su conjunto, por no hablar de la ampliación del cupo que venimos reclamando insistentemente.

Es precisamente la defensa del empleo estable y de calidad y la continua mejora de las condiciones laborales para el conjunto del profesorado lo que inspira nuestras actuaciones, incluso frente a las descalificaciones de unos pocos. Hacemos, por tanto, un claro llamamiento a la responsabilidad social, sindical y educativa de todas las personas, agentes y autoridades implicadas en la política educativa, por encima de intereses partidistas y sectarios, y de los medios de comunicación en que se hacen eco a fin de evitar un ambiente innecesario de enfrentamiento y confusión que no favorece en absoluto la consecución de los objetivos fundamentales y que sólo puede redundar en un daño irreparable para el conjunto del profesorado y de nuestro sistema público de enseñanza.