ELA rechaza la directiva Bolkestein
Laura Gonzalez de Txabarri, responsable del área internacional de este sindicato, señala que, “como consecuencia de la presión social que sindicatos y movimientos sociales impulsamos a nivel europeo y del compromiso alcanzado en la primera lectura del Parlamento Europeo, los aspectos más ultraliberales del texto propuesto por la Comisión (como el principio del país de origen) fueron eliminados y se limitó su ámbito de aplicación (los servicios sociales y los de salud fueron explícitamente excluidos). Sin embargo el texto aprobado resultaba, pese a todo, inaceptable para nosotros, en la medida en que seguía encerrando serios riesgos para los trabajadores y trabajadoras europeos, afectando a servicios esenciales y en suma, respondía a una lógica liberalizadora que prima, ante todo, la libre competencia”.
Para la responsable de ELA, “el texto de compromiso que ayer fue votado por el Parlamento Europeo fue modificado por el Consejo, añadiendo todavía más ambigüedad e inseguridad jurídica, fundamentalmente en lo referente al respeto a los derechos fundamentales y a la exclusión del derecho laboral y de los servicios sociales”.
En su opinión, esta Directiva supone la mayor desregulación producida hasta ahora en el sector de servicios en Europa y condiciona enormemente la capacidad de decisión y regulación de los poderes públicos, recortando su poder.
“La inseguridad jurídica que el texto genera nos hace temer que el principio del país de origen vaya finalmente a ser aplicado, toda vez que se ha evitado una opción expresa por el principio del país de prestación de servicios o país de acogida y finalmente será la Corte de Justicia de Luxemburgo, de orientación marcadamente neoliberal, quien decidirá”.
Esta directiva, recuerda Gonzalez de Txabarri, al avanzar en la desregulación y en la inseguridad jurídica, va a suponer una mayor precarización del empleo en un sector, que ya hoy es el líder de la precariedad, y en el que trabaja alrededor del 70% de la población asalariada europea.