Las firmas en minoría dejan los convenios en manos de la patronal

11/04/2002
Declaraciones de German Kortabarria, secretario de Comunicación de ELA y Editorial de Landeia 102.
"LAS FIRMAS EN MINORIA DEJAN LOS CONVENIOS EN MANOS DE LA PATRONAL" (Declaraciones de German Kortabarria, secretario de Comunicación de ELA) En una realidad de pluralidad sindical hay que establecer reglas que garanticen la legitimidad democrática de la negociación colectiva. Esa garantía se articula mediante la constitución de una mesa de negociación, en la que los sindicatos tienen una capacidad o un porcentaje de voto proporcional a la representatividad que hayan obtenido en las elecciones de las empresas incluidas en el ámbito de negociación correspondiente. La regla establecida por la propia ley es la de que sólo habrá acuerdo en la comisión negociadora cuando obtenga el respaldo (más del 50%) de la parte patronal y de la parte sindical. Mientras tanto, no hay acuerdo sobre el convenio colectivo. De un tiempo a esta parte se ha instaurado la práctica de que sindicatos en minoría en la mesa negociadora cierren con la patronal tratos contra la mayoría sindical. Hay muchos ejemplos de esta práctica antidemocrática en el sector privado y también en las negociaciones con la administración pública (firma de CC.OO. en la Administración general con alrededor del veinte por ciento de representación). En opinión de ELA, lo que se ha dado en llamar convenios de eficacia limitada son un artificio que desnaturaliza la negociación colectiva, rompe sus reglas de juego y deja la llave de los convenios en manos de la patronal. La patronal consigue de esta forma varios objetivos: - Elige con qué interlocutor firmar, que será el sindicato o sindicatos más fletes, es decir, los que le ofrezcan un acuerdo más barato y por más tiempo, sin importar si el sindicato o sindicatos en cuestión son minoritarios. - Aborta el proceso de negociación, dando apariencia de convenio a una firma contra la mayoría. - Provoca la desunión y la desmovilización de los trabajadores afectados. ELA cree que la firma de pactos contra la mayoría es una práctica nefasta, de la que la patronal está sacando muy buenos rendimientos. De hecho, en una coyuntura de grandes beneficios como la de los últimos años, los acuerdos con las minorías le han permitido a la patronal cortar planteamientos reivindicativos ambiciosos, coherentes con la situación económica. La “libertad de negociación colectiva”, contra lo que algún sindicato parece pensar, no es el derecho de romper las mayorías democráticas y las reglas de juego. Esta idea de “libertad de negociar” lleva a situaciones tan inexplicables como la firma de un acuerdo en Hormigones y Canteras de Bizkaia por sindicatos cuya representación no pasa del 22% contra el criterio de más de tres cuartas parte de la mesa negociadora. Es necesario poner fin a esta mala práctica, a estos trapicheos que corrompen la negociación colectiva y hacer que ésta respete la regla de la mayoría. Exigir que cada sindicato acepte la representatividad que tiene en cada mesa de negociación y se atenga a ella, no es sino una elemental regla democrática y la garantía de que no sea la patronal quien administre a su antojo la negociación colectiva. 11 de abril de 2002. OFICINA DE PRENSA Firmar contra la mayoría (Editorial Landeia 102)