CEN, UGT y CCOO firman en contra de la clase trabajadora
Mitxel Lakuntza, coordinador de ELA en Navarra, se ha referido al acuerdo suscrito la pasada semana entre la Confederación de Empresario de Navarra y los sindicatos UGT y CCOO con el fin de avanzar en la concertación social en Navarra.
El sindicalista considera que uno de los principales objetivos que pretende este acuerdo base es ampliar las materias para la concertación, para ampliar a su vez la gestión de fondos públicos, dar cobertura a la política antisocial del Gobierno de UPN-CDN y seguir garantizando a la patronal la paz social.
Entiende que el diálogo social debe sustentarse en el compromiso social; sin este compromiso el diálogo social se convierte en un soporte de legitimación de las políticas neoliberales y de la distribución, cada vez más injusta, de la riqueza generada. El modelo de falso «diálogo social» ha servido para dar cobertura a las políticas de los gobiernos, desarmar el discurso reivindicativo y desactivar la negociación colectiva.
La llamada concertación social es un engaño, mediante el cual UGT y CCOO simulan la participación de la clase trabajadora en la gestión de un sistema cada vez más agresivo para con esta clase; por lo que la exclusión del sindicalismo reivindicativo de las instancias de diálogo es la consecuencia de este modelo.
No se puede ignorar, dice el sindicalista, que en la opción de estos dos sindicatos por este modelo juegan intereses corporativos, ya que del «diálogo social» obtienen importantes beneficios: financiación de estructuras y participación en la gestión de materias que favorezcan su presencia en el mundo del trabajo. Acuerdos como el plan de empleo, la administración de la formación continua, las estructuras y los delegados de prevención, son muestras de lo que decimos.
Objetivos incumplidos e ineficacia notable, afirma Lakuntza, son los resultados que arroja la “concertación social” en Navarra, en marcha desde el año 1995, basta con analizar los inadmisibles datos de la siniestralidad laboral o la eventualidad, que en este ultimo caso no solo no han conseguido reducirse sino que han aumentado.
Recuerda el Coordinador de ELA, que todo esto en una coyuntura de crecimiento económico, donde el descenso del desempleo se presenta como el gran éxito de estos acuerdos. Resulta difícil ligar directamente a la efectividad de la concertación este parámetro cuando en territorios vecinos se ha producido también esa reducción sin la gestión compartida de millones euros provenientes de fondos públicos.
Cuestiones como la precariedad laboral y la distribución de la renta son cuestiones estratégicas e intocables para la patronal, que no van a ser abordadas mas allá de la “teatralizacion” que suponen estos acuerdos.
ELA en cambio, concluye el responsable de ELA, reivindica un diálogo social que aborde los problemas, que trate de la precariedad,la discriminación y los enormes beneficios de las empresas, que discuta sobre la política fiscal,sobre el volumen y prioridades del gasto público, sobre los servicios a la ciudadanía, algo bien diferente a lo que nos quieren vender.