ELA denuncia la falta de voluntad de Lakua en materia de seguridad y salud laboral
1.- El balance de los accidentes de trabajo y enfermedades profesionales del año 2009 sigue siendo desolador. Con una población trabajadora sustancialmente menor en la CAPV debido a la incidencia de la crisis, el número de accidentes graves y mortales ni siquiera ha descendido.
2.- Las medidas que se proponen en el Consejo para superar esta situación son continuistas, insuficientes y carentes de concreción. Se ve con claridad la nula voluntad del gobierno de luchar contra las causas reales de la siniestralidad. Por el contrario, una apuesta decidida para combatirla implicaría adoptar políticas que van en contra de los intereses de la patronal: medidas contra la precariedad, limitar la subcontratación, fraude en la contratación... Gobierno y patronal van de la mano también en materia de salud laboral, y la reunión del Consejo es reflejo de esta conjunción de intereses.
Muestra palpable de esta connivencia es la dejación que hace Osalan en las funciones que le corresponden de inspección, vigilancia y, en su caso, sanción por los incumplimientos que se dan en materia de seguridad y salud en el trabajo en las empresas.
3.- Osalan se ha convertido en un organismo al servicio de la patronal, burocratizado, sin medios suficientes, y con una financiación irrisoria. ELA recuerda que en una materia tan importante como ésta, se está proponiendo una reducción del 8% en el presupuesto de Osalan para el 2010.
4.- En este Consejo se ha dado un paso más en la instrumentalización de Osalan al servicio de la mesa de diálogo social. El gobierno ha presentado una campaña acordada en la mesa de diálogo social con la minoría sindical (campaña LOTU). En dicha mesa, el gobierno consigue acuerdos vacíos de contenido que no abordan las causas estructurales de la siniestralidad, acuerdos que no puede alcanzar en el Consejo porque la mayoría sindical le exige medidas reales que atajen la precariedad. Con un desprecio total al Consejo de Osalan, se ha presentado una campaña cerrada en otro ámbito, impidiendo a la mayoría sindical hacer aportaciones al tema.
5.- Por otro lado, el gobierno se niega a dejar sin efecto el convenio de colaboración suscrito entre Osalan y la Fundación Laboral de la Construcción en julio de 2009. ELA reitera su total rechazo al citado convenio, ya que supone un retroceso político evidente en el nivel de autogobierno. Con este acuerdo, el gobierno ha puesto a Osalan al servicio de una fundación estatal de carácter privado (Fundación Laboral de la Construcción), haciendo dejación absoluta de sus competencias. Lo que se pretende es que la CAPV sea una Comunidad Autónoma más del Estado, también en materia formativa de las y los trabajadores de la construcción.
6.- ELA exige un cambio radical en las políticas públicas de seguridad y salud laboral. En tanto en cuanto no exista voluntad política de eliminar la precariedad e impulsar empleo digno y de calidad, Osalan seguirá siendo un instrumento incapaz de cubrir los objetivos para los que fue creado, y sólo será útil para la patronal.