Presentación del documento "Parar la directiva Bolkstein. Descarrilar la OMC"

21/10/2005

Los sindicatos ELA, LAB, STEE-EILAS, ELB e HIRU han presentado esta mañana un documento en contra de las medidas recogidas en la direcctiva Europea Bolkestein. Los sindicatos denuncian que "facilita la instalación de empresas en aquellos países de la UE donde la presión fiscal, las condiciones laborales y la legislación social o medioambiental estén bajo mínimos, con lo que se convierte en un elemento que legitima e impulsa la deslocalización de empresas". Este es el documento.

La llamada Directiva Bolkestein es un proyecto de directiva aprobada por la Comisión Europea el 13 de enero de 2004 para liberalizar el comercio interior de los servicios (tanto públicos como privados: desde la sanidad y enseñanza y transporte, hasta la construcción de infraestructuras, bomberos, funerarias y limpieza), que se encuentra pendiente de aprobar por el parlamento europeo si la movilización social no lo impide.

Se trata de un proyecto que tiene por objetivo la "eliminación de todos los obstáculos al comercio de servicios" y una de sus piedras angulares es el denominado "principio del país de origen" según el cual un prestador de servicios no puede estar sometido más que a la ley del país en el que tenga su establecimiento. Este principio, juntamente con la amplia definición de lo que se entiende por servicios (que incluye los servicios públicos) abre de par en par la puerta a más privatizaciones y al dumping social, fiscal, salarial, etc... porque:

1.-Facilita la instalación de empresas en aquellos países de la UE donde la presión fiscal, las condiciones laborales y la legislación social o medioambiental estén bajo mínimos, con lo que se convierte en un elemento que legitima e impulsa la deslocalización de empresas.

2.- Elimina todas las trabas legales existentes en cualquier país para que, una vez instaladas en esos "paraísos"( país de origen), las empresas puedan desarrollar su actividad en cualquier otro país de la Unión Europea sin someterse a la legislación de ese país, porque los distintos estados tendrán que suprimir cualquier traba legal que lo impida;

3.-Permite a las empresas que las condiciones laborales de los trabajadores y trabajadoras contratados en cualquier país de la EU se rijan por las condiciones laborales existentes en el país de origen, presionando a la baja en las condiciones laborales en toda la Unión Europea; y

4.-Elimina todas las trabas legales que se consideren discriminatoria para la libre acción de la iniciativa privada, dando vía libre a la privatización de los servicios públicos.

Son los mismos objetivos que persiguen los países ricos en las negociaciones previas, que se realizarán del 19 al 22 de octubre en Ginebra, de cara a la VIª Cumbre de la Organización Mundial de Comercio (OMC) en Hong-Kong en diciembre próximo. Una cumbre cuyos objetivos se centran también en la liberalización del comercio de servicios (con parámetros parecidos a la Bolkestein, pero a escala mundial), la liberalización de la agricultura y la privatización de los recursos naturales. La misma agenda que hace dos años fracasó en Cancún fruto de la movilización popular y de la firme oposición de los países en vías de desarrollo.

Tanto la directiva Bolkestein como la agenda de la OMC persiguen un único objetivo: mercantilizar los servicios públicos, precarizar las condiciones laborales, hundir las economías agrarias locales y desmantelar el Estado de Bienestar.

Unas y otras han levantado la indignación popular. Hace dos años esta indignación popular hizo fracasar la cumbre de la OMC en Cancún, y el rechazo a la directiva Bolkestein ha sido uno de los elementos determinantes para hacer fracasar el Tratado de Constitución Europea en el referéndum francés. Antes, el 19 de marzo cerca de cien mil personas se movilizaron en Bruselas contra la directiva e instituciones municipales italianas y belgas (con el municipio de Bruselas a la cabeza) se han manifestado en contra de una directiva que desmantela los servicios a la ciudadanía.

Este 15 de octubre ha sido una fecha señalada de movilización europea contra la directiva Bolkestein en los distintos países de la Unión Europea y contra el Consejo General de la OMC que se celebra en Ginebra.

Desde Euskal Herria, las organizaciones sindicales firmantes, denunciamos los contenidos de ambos procesos y nos comprometemos a impulsar una dinámica de encuentro entre otros movimientos sociales para hacerles frente.

Es un primer paso para hace frente a unas políticas que se deciden lejos de aquí pero que nos afectan directamente porque nuestros gobiernos las aplican a pies juntillas; es un primer paso que queremos dar en solidaridad con el resto de movimientos sociales de Europa que en estas fechas luchan por los mismos objetivos.