De cada 3 euros destinados a la formación continua 1 para la patronal y los sindicatos UGT y CCOO
Estos datos confirman que, en 2009, ha ocurrido lo mismo que en años anteriores, tal y como se explica en el . Informe “Diálogo Social y financiación de organizaciones sindicales y patronales en Hego Euskal Herria” publicado recientemente por ELA.
En concreto, en 2009 CCOO y UGT recibieron exactamente la misma cifra (2.025.000 euros cada organización), que coincide exactamente con lo recibido el año anterior. Por su parte, distintas organizaciones empresariales obtienen financiación para programas por un valor de 3.310.534 euros. De este modo, la patronal y CCOO y UGT se autoasignan (con el acuerdo del Gobierno Vasco) el 33% del total de los fondos que Hobetuz gestiona para formación continua.
|
|
2007 (Total 21.742.535€) |
2008 (Total 22.513.457€) |
2009 (Total 21.262.802€) |
|
UGT |
2.251.773€ |
2.025.000€ |
2.025.000€ |
|
CCOO |
1.695.185€ |
2.025.000€ |
2.025.000€ |
|
PATRONAL |
3.047.405€ |
3.403.892€ |
3.310.534€ |
|
TOTAL |
6.994.363€ (32%) |
7.453.892€ (33%) |
7.360.534€ (34%) |
La formación debe ser impartida por la red de centros de formación de la CAPV, y no por organizaciones cuyos fines no son, precisamente, la formación.
La aceptación por parte del Gobierno Vasco de los fondos ofrecidos por el Gobierno español para formación continua, condicionando los mismos a la aplicación del modelo español, y en contra de las decisiones de Hobetuz, supuso la salida de ELA (conjuntamente con LAB) de dicho organismo.
El actual modelo de Hobetuz, copia del estado, supone un fracaso, ya que es reconocida su baja calidad y no responde a las necesidades existentes en la CAPV en materia de formación. Es una apuesta por la privatización y el lucro de las entidades que se financian con fondos públicos.
Lo que ocurre en formación continua es un ejemplo más de cómo las instituciones utilizan el diálogo social como coartada para aplicar políticas que perjudican a la clase trabajadora. El modelo de diálogo social supone la paz social, acompañar o aplaudir las políticas que se aplican a cambio de la asignación y gestión de una parte de los fondos públicos por las organizaciones que forman parte de dicho diálogo.
Las políticas diseñadas en el ámbito del diálogo social no sirven para resolver los problemas de la clase trabajadora. Esto es lo que ocurre con la formación continua. La actual crisis económica pone aún más en evidencia el fracaso de estas políticas del diálogo social.