El gobierno gana tiempo en el tema de IZAR y toma oxigeno para hacer lo que tenía pensado
ELA no firmó el acuerdo suscrito ayer en Madrid porque no compromete al Gobierno Español a nada. El presidente de la SEPI fue muy claro: "el Plan de segregación no se retira y seguiremos negociando sus consecuencias". El Gobierno mantiene integra su voluntad de segregación dejando fuera a La Naval de la nueva empresa pública. En esas condiciones el acuerdo solo sirve para restarle presión al Gobierno.
Se debe recordar que a la reunión celebrada ayer todos los sindicatos íbamos a exigir al Gobierno la retirada del Plan de segregación. ELA sostiene, que la viabilidad del Astillero de La Naval (para seguir haciendo los buques que hacía) sólo tiene garantías dentro del sector público.
El presidente de la SEPI ha vuelto a jugar con ventaja. Esta semana realizó una visita al Comisario de la Competencia en la que, según lo aparecido en los medios de comunicación, éste respaldo el Plan del Gobierno Español para segregar los astilleros. El presidente de la SEPI conoce perfectamente cuál va a ser la respuesta que el Comisario dará a los sindicatos que acudan a visitarle: habrá mas tiempo para negociar; pero para negociar sólo las consecuencias del Plan de segregación. La estrategia de la SEPI es inteligente: pretende que los sindicatos que allí acudan se conviertan en voceros de la versión que al Gobierno le interesa.
A estas alturas del conflicto de los astilleros a ELA no le vale que a la salida de una reunión en la que se dice que se ha alcanzado un acuerdo, las partes que lo suscriben hagan lecturas del mismo con conclusiones diametralmente opuestas.
El texto del documento está cargado de ambigüedad calculada para permitir ese tipo de lecturas:
- Cuando habla de mantener actividad militar y civil no concreta nada en absoluto respecto de centros y tipo de actividades a desarrollar.
- Nada compromete sobre la titularidad pública de los astilleros cuando dice que "la futura estructura societaria será acordada por las partes teniendo en cuanta el marco comunitario". Más bien, si tenemos en cuenta lo que hasta ahora se ha dicho, es una indicación que facilitaría la voluntad privatizadora del Gobierno.
- Cuando dice que se van a realizar gestiones ante la Comisión, compromete a los sindicatos firmantes para que éstas sean exclusivamente con el objeto de obtener plazo para negociar.
- La pretendida limitación a la que se sometería la SEPI para plantear unilateralmente sus deseos se limita a "mientras dure la negociación" y además, debe ser entendida en el contexto de lo manifestado durante estos últimos días por UGT y CC.OO en el sentido de que estarían dispuestos a aceptar la entrada de capital privado en los astilleros que quedan fuera de la empresa pública.
A modo de conclusión: el Plan de segregación no se retira, el Gobierno español asegura que en la reunión del día 29 planteará hablar sobre las consecuencias del mismo. No existe ninguna razón para que las movilizaciones no continúen.