ELA: "La autoconcertación no ha reducido las listas de espera en Osakidetza"

09/03/2006

ELA ha denunciado hoy en Bilbo que la autoconcertación no ha reducido las listas de espera en Osakidetza. Como ejemplo, en algunas especialidades, el tiempo de espera hasta ser intervenido quirúrgicamente puede oscilar entre los 6 y los 18 meses. Este es el comunicado que han leído las representantes de ELA.

Las listas de espera son un problema acuciante de la sanidad vasca, sobre todo para el Departamento de Sanidad y los responsables de Osakidetza. Para estos responsables políticos, las listas de espera son un parámetro publicitario sobre el que fundamentar la existencia de una buena sanidad. De ahí los esfuerzos para mostrar unas listas de espera que no superen los 60 días. Pero, según nuestros datos, las listas de espera reales, desde que se acude al médico de familia y este le deriva al especialista, hasta que la persona es intervenida quirúrgicamente, el tiempo de espera puede oscilar entre los 6 y los 18 meses, según las especialidades.

Desde ELA afirmamos con rotundidad que los datos de listas de espera que ofrece el Departamento de Sanidad son falsos. Las medias no valen para definir los tiempos de espera. Son fruto de una política de marketing cuyo objetivo es aparentar que las cosas están bien. Los datos que hemos ido recavando en los últimos cuatro meses así lo demuestran. Las listas de espera en Osakidetza son el reflejo de la falta de personal y de la mala gestión de los recursos humanos y materiales. Falta personal, a veces falta material (fruto de la escasez de inversiones) y las instalaciones están infrautilizadas. Todo esto, base del conflicto que sigue abierto en la sanidad vasca, influye de forma directa en la calidad.

Pero, al ser consecuencia de la falta de recursos humanos y materiales y de su deficiente gestión, evidentemente el problema no es nuevo. Hace ya años, conscientes de que las listas de espera constituían un problema, los gestores de la sanidad se inventaron una fórmula que fue la AUTOCONCERTACIÓN, que supone que lo que no se pueda intervenir en horas de trabajo, se hace por la tarde (a modo de horas extras), y se cobra por acto médico. Esta fórmula, válida para las especialidades en las que no hay profesionales, se ha revelado como un instrumento inútil para la resolución de las listas de espera, y perverso, ya que lleva a algunos profesionales a generar listas de espera para poder intervenir por las tardes.

Este sistema de autoconcertación de sigue dando, con escaso control por parte de la Administración. Pero ante lo escandaloso de los tiempos los gestores de la sanidad han optado por darle salida de la única forma que saben hacer: privatizando las intervenciones. Esta práctica no es nueva, pero en los últimos meses se está procediendo a derivar a los centros privados de forma masiva. En estos momentos una buena parte de las especialidades que tienen lista de espera más corta o no tienen, es porque el paciente recibe una llamada en su casa que le oferta la posibilidad de ser intervenido en 15 días en un centro privado o en 6 meses en Osakidetza. Las clínicas privadas o concertadas reciben ayudas públicas mientras en Osakidetza los quirófanos se encuentran cerrados por las tardes y se deja de invertir en el sector sanitario público. ¿A qué intereses responde esto?

La decisión de derivar a centros privados es, a nuestro entender, una grave decisión ya que en los centros privados los controles de calidad se escapan de lo público. Los medios son, en general, insuficientes, y ante cualquier contratiempo la solución es volver lo más rápidamente posible a la pública. Además, no se tienen en cuenta las condiciones de trabajo del personal, que en muchos casos es de explotación. Esta es, claramente, una política de privatización y desmantelación del sistema sanitario público. Es una decisión política que responde al modelo sanitario que los políticos quieren para nuestra sociedad. Desde ELA queremos denunciar este tipo de actuaciones y la solución pasa por dedicar más plantilla y más recursos a la sanidad pública.