ELA HACE BALANCE DE LA NEGOCIACIÓN COLECTIVA EN 2003
La negociación colectiva de 2003 se ha caracterizado por la dinámica derivada de la alianza entre ELA, LAB y ESK, basada en un diagnóstico y unos mínimos comunes, y la cerrada posición de la patronal, que ha utilizado diferentes vías para cerrar la posibilidad de una negociación que sirva para hacer frente a la precariedad y la discriminación laboral. Estas son las principales conclusiones de la rueda de prensa ofrecida por ELA para hacer balance de la negociación colectiva de este año. Sebas Andreu, responsable de negociación colectiva, ha destacado la novedad que supone la alianza de los tres sindicatos, ya que se basa en el diagnóstico y unos objetivos compartidos -no en la simple suma de siglas- y abre un nuevo escenario en el que lo determinante es la lucha contra la precariedad.
Según Andreu, "la patronal no tiene interés en que cambie la dinámica de la negociación colectiva y por eso se blinda con acuerdos que buscan evitar el conflicto, además de concluir la negociación a nivel sectorial". Los empresarios han recurrido a firmas con la minoría sindical -la patronal ha encontrado en CC OO y UGT la ayuda que le hacía falta- o a acuerdos de adhesión individual, que no han impedido, sin embargo, los positivos resultados obtenidos -muy superiores a la media- allí donde ELA tiene mayoría, máxime en sectores o empresas donde ha habido conflicto.
El secretario general de ELA, José Elorrieta, ha dicho que el sindicato va a declarar la "guerra total" a los acuerdos de eficacia limitada, "porque suponen la perversión de la negociación colectiva; no vamos a aceptar la desnaturalización de la negociación colectiva por la vía de acuerdos minoritarios".
Elorrieta ha destacado el aumento de los contratos de relevo -un 33% respecto del año anterior- porque permiten acceder a jóvenes en condiciones dignas al mercado laboral. José Elorrieta ha criticado la actuación del Gobierno Vasco por la firma del sector público de la CAPV con la minoría sindical, CC OO y UGT -"ha dado por cerrada la negociación incluso antes de que finalice el año, sin tener en cuenta la interlocución de la mayoría sindical"- , y ha advertido "que quien actúa de esta manera tiene un grave problema de credibilidad: no se puede hablar de la negociación para resolver conflictos sin empezar desde casa".
En cuanto al acuerdo en sí, Elorrieta ha criticado su insuficiencia en materia salarial y ha advertido que no aborda temas de gran incidencia en las administraciones, como la precariedad, la subcontratación, el contrato de relevo o la euskaldunización; la negociación no está liquidada, por cuanto "llevaremos nuestra respuesta a los diversos sectores: Osakidetza, Enseñanza, Ertzaintza..."