residencias de bizkaia

ELA intensificará sus movilizaciones si a partir de septiembre no hay avances en la negociación

ELA intensificará sus movilizaciones si a partir de septiembre no hay avances en la negociación
Denuncia que la falta de personal y las elevadas cargas de trabajo están poniendo en riesgo la salud de las trabajadoras de residencias de Bizkaia.

Las trabajadoras de residencias y viviendas comunitarias de Bizkaia, convocadas por ELA, se han movilizado este martes frente a la Diputación Foral de Bizkaia para denunciar el bloqueo de la negociación colectiva y reclamar mejoras laborales. Ante la falta de avances, las trabajadoras mantendrán las movilizaciones y señalan tanto a la Diputación Foral de Bizkaia como a las patronales como responsables de una situación que, denuncia ELA, ya no puede sostenerse a costa de su salud. La próxima mesa de negociación está prevista para el 25 de septiembre y, si no se producen avances significativos, el sindicato advierte de que las movilizaciones se intensificarán.

Las protestas, iniciadas en marzo, continúan bajo el lema ‘Cuando cuidar enferma’.

Con el acto de hoy, ELA ha realizado hasta la fecha diferentes movilizaciones para socializar y reivindicar que se adopten y acuerden medidas en las 6 mesas de negociación realizadas hasta la fecha. Contenidos que den respuesta a la sobrecarga de trabajo y la falta de personal; elementos clave que están afectando gravemente a la salud de las trabajadoras, tal y como reflejan las evaluaciones de riesgos psicosociales realizadas en el sector y presentadas ante Osalan con quien ayer mismo mantuvo ELA una nueva reunión.

Las trabajadoras denuncian una precariedad estructural, con una tasa de temporalidad del 42% y un uso generalizado de la contratación a tiempo parcial. ELA reclama la conversión de estos contratos en empleo estable y a jornada completa, el reconocimiento íntegro de la antigüedad, la publificación de los servicios y la equiparación salarial con las trabajadoras del IFAS.

Así mismo, ELA critica la postura de las patronales, quienes el pasado mes de junio rechazaron celebrar una nueva reunión de negociación en julio. Esta decisión evidencia la falta de voluntad para abordar medidas que mejoren las condiciones laborales y garanticen la salud y la seguridad de la plantilla.